Claves
- Puente se declara contrario a la liberalización ferroviaria pero la considera irreversible
- Los tres operadores de AVE pierden más de 230 millones al año desde la apertura del mercado
- El ministro critica que la CNMC guardó silencio sobre los efectos negativos del modelo
- Puente descarta dimitir y asegura que ningún ministro de Sumar se lo pidió en el Consejo
Óscar Puente ha reconocido este martes que nunca ha sido partidario de la liberalización ferroviaria impuesta por la Unión Europea, aunque ha descartado cualquier marcha atrás por considerarla jurídicamente inviable y económicamente dañina para el país. Lo ha afirmado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, en medio de la presión política generada por el accidente de Urda, que dejó 69 muertos la semana pasada.
El titular de Transportes ha cargado contra la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), a la que ha acusado de haberse centrado en difundir las ventajas de la apertura del sector —mayor número de viajeros, tarifas más bajas— mientras ignoraba sus efectos negativos. A su juicio, el regulador está ahora «bastante callado» tras el siniestro. Puente ha argumentado que Renfe debería haber absorbido el crecimiento de viajeros «de una manera más progresiva y paulatina».
230 millones de pérdidas en la alta velocidad
El ministro ha aportado un dato que ilustra las consecuencias económicas del nuevo modelo: antes de la liberalización, Renfe obtenía unos 150 millones de euros anuales de beneficio en la alta velocidad. Hoy, los tres operadores —Renfe, Iryo y Ouigo— acumulan pérdidas conjuntas que superan los 230 millones de euros. Puente ha calificado el resultado como «bueno para el usuario, pero desastroso para los operadores».
Pese a esta valoración, ha rechazado con firmeza que exista una relación entre el modelo de liberalización y el accidente de Urda. «La red española no es una red saturada», ha argumentado, añadiendo que atribuir al proceso de apertura del mercado una causalidad directa o indirecta del siniestro «no sería hacer honor a la verdad».
Sin dimisión y sin reproches internos, según Puente
El ministro también ha descartado dimitir. Ha explicado que la responsabilidad política exige que haya existido alguna acción u omisión que hubiera provocado el accidente o agravado su gestión posterior, circunstancias que, según él, no concurren en su caso. Ha dado a entender que seguirá en el cargo al anunciar decisiones y obras futuras en primera persona.
Sobre la petición de dimisión formulada por Sumar —integrado en el Frente Amplio—, Puente ha señalado que ninguno de los cinco ministros de esa formación presentes en el Consejo se la trasladó en la reunión. «Ni dentro, ni fuera. He recibido muestras de afecto y cariño que agradezco», ha afirmado al ser preguntado por si algún compañero de Gobierno le había mencionado la cuestión. El ministro no ha precisado cuál será su posición tras su comparecencia ante el Congreso de los Diputados prevista para esa misma tarde.
Esta información se ha elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial a partir de fuentes informativas contrastables, bajo la responsabilidad editorial de El Riu.


