Eduard Rivas presentó su dimisión como jefe de gabinete del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, el viernes 30 de octubre, apenas veinticuatro horas después de que el juzgado de Martorell que lo investiga le notificara el levantamiento del secreto de sumario de la causa en la que figura como investigado. Aunque la renuncia no se hizo oficial hasta el lunes siguiente, su salida supone la pérdida de uno de los colaboradores más cercanos del president, cuya continuidad en el cargo había sido defendida públicamente por Illa incluso cuando trascendió la investigación el pasado mes de abril.

Fuentes del Govern han subrayado que la decisión fue tomada por Rivas «por propia iniciativa» y no a instancias del president, quien le ha trasladado su agradecimiento por el «compromiso y los servicios prestados». Sin embargo, la secuencia de los hechos deja pocas dudas sobre el detonante inmediato: la comunicación judicial del jueves 29 de octubre precipitó una renuncia que se formalizó al día siguiente.

Contratos públicos y una fundación como eje de la investigación

El procedimiento judicial gira en torno a presuntas irregularidades en los convenios y contratos firmados entre el Ayuntamiento de Esparreguera —del que Rivas fue alcalde entre 2015 y 2024— y la Fundació per a la Inclusió Laboral (FIL), una entidad dedicada a facilitar empleo a personas con discapacidad intelectual o en riesgo de exclusión social. Los investigadores tratan de determinar si una parte del dinero público canalizado a través de esos acuerdos habría servido para sufragar gastos privados de particulares vinculados a la fundación.

Rivas formaba parte del patronato de la FIL junto a otros cuatro alcaldes del Baix Llobregat en el período que abarca la investigación. En 2025, los Mossos d'Esquadra practicaron varios registros, entre ellos en la propia sede de la fundación, y detuvieron a tres personas vinculadas a la entidad. El 15 de enero de este año, por orden del juzgado, los agentes se incautaron del teléfono móvil de Rivas, que quedó integrado en una pieza separada de la causa que había permanecido bajo secreto hasta ahora.

Illa respaldó a Rivas en abril pese a las críticas de la oposición

Cuando en abril se supo que el jefe de gabinete estaba siendo investigado, el Govern optó por mantenerlo en el cargo. El president aseguró entonces que Rivas colaboraría «de manera absoluta» con la justicia y ratificó su confianza en él. Esa postura generó críticas de los partidos de la oposición, que reclamaban su salida inmediata. Por su parte, Rivas intentó personarse en el procedimiento para ejercer su defensa y acabó siendo admitido en la causa en calidad de investigado.

Para cubrir la vacante, el Govern ha designado a Xavier Amor, hasta ahora secretario de Governs Locals i Relacions amb l'Aran. Su nombramiento se ha formalizado este martes en el Consell Executiu. Amor acumula una larga trayectoria municipal: fue alcalde de Pineda de Mar durante diecisiete años y presidió la Federació de Municipis de Catalunya entre 2013 y 2019.