El Partido Popular y Vox cerraron este lunes un acuerdo de coordinación electoral para la Cámara Alta de cara a las elecciones-generales" class="ia-tag-link">elecciones generales del 29 de noviembre. El pacto contempla retiradas recíprocas de candidaturas y la inclusión de perfiles independientes propuestos por Vox en las listas del PP en seis provincias, con el objetivo declarado de maximizar la representación del bloque de centro-derecha en el Senado.

La parte más llamativa para Catalunya es la renuncia del PP a presentarse en Tarragona y Gerona —circunscripciones donde el partido apenas tiene implantación desde hace décadas— además de en Guipúzcoa. En esas tres provincias serán las candidaturas de Vox las que concentren el voto del electorado no progresista. A cambio, Vox retira sus listas completas en Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares, y el PP incorporará en cada una de esas provincias un candidato independiente a propuesta de la formación de Abascal.

Un solo candidato de Vox en catorce provincias más

Fuera de los territorios de renuncia total, el acuerdo establece también que Vox concurrirá con un único senador —en lugar de los hasta tres posibles según la circunscripción— en otras catorce provincias: Sevilla, Huelva, Asturias, Badajoz, Álava, Navarra, Cáceres, Huesca, Zaragoza, Alicante, Granada, Cuenca, Pontevedra y Jaén. En las restantes veintitrés circunscripciones, Vox mantendrá su presencia habitual sin restricciones.

Tellado: «Nadie renuncia a sus siglas»

El secretario general del PP, Miguel Tellado, que encabezó la negociación con la formación de Santiago Abascal, presentó el pacto como una apuesta de «generosidad y altura de miras» orientada a blindar la mayoría del centroderecha en el Senado. Tellado rechazó expresamente cualquier comparación con los acuerdos del PSOE con formaciones de izquierda y nacionalistas —a los que se refirió como una suerte de frente amplio—, y subrayó que ninguno de los dos partidos renuncia a su identidad propia ni confluye en listas conjuntas, diferencia que considera sustancial respecto al modelo socialista de presentación bajo siglas ajenas.

El dirigente gallego situó el trasfondo del acuerdo en la disputa por el control del Senado y, en particular, en la posibilidad de alcanzar una mayoría de tres quintos que permitiría al bloque opositor incidir en la renovación del Tribunal Constitucional, presidido por Cándido Conde-Pumpido. La conquista o la defensa de esa mayoría cualificada es el verdadero premio que ambas formaciones tienen en mente.

En la misma comparecencia, Tellado aprovechó para cargar contra el Gobierno central por los episodios de violencia registrados en Barcelona, A Coruña y Avilés durante la campaña, con quince policías heridos y más de un centenar de detenidos según los datos que manejó. Criticó que el presidente Pedro Sánchez no se hubiera pronunciado al respecto y que el ministro del Interior permaneciera, en sus palabras, en paradero informativo desconocido.

El número dos del PP aludió también a la situación interna del PSOE, poniendo el foco en la dimisión del delegado del Gobierno en Madrid —a quien vinculó con la investigación judicial sobre la financiación de las primarias internas del partido— y en lo que calificó como escándalos acumulados en las últimas semanas. Ninguna de esas afirmaciones sobre financiación irregular ha sido probada judicialmente hasta la fecha, aunque los procedimientos están abiertos.