Claves
- 64 muertos y más de 50 heridos en el choque de un AVE con un Iryo en Urda (Toledo)
- El sistema de seguridad LZB cayó y dejó sin protección 63 km de vía
- A las 8.36, el centro de control de Adif autorizó al AVE a reanudar la marcha pese al fallo
- El siniestro supera en víctimas al accidente de Adamuz de enero
El accidente-ferroviario" class="ia-tag-link">accidente ferroviario más grave de los últimos años en España se saldó este miércoles con al menos 64 personas fallecidas y más de 50 heridas tras la colisión entre un tren AVE y un Iryo detenido en la estación del municipio toledano de Urda. El siniestro, ocurrido a las 8.54 horas, supera ya en víctimas mortales al choque de Adamuz registrado el pasado mes de enero.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, compareció ante los medios en la estación de Madrid-Atocha para ofrecer el primer balance oficial. Según explicó, tuvo conocimiento del accidente a las nueve de la mañana y se desplazó de inmediato al centro de control de Adif. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, también confirmó el número de víctimas mortales.
El fallo del LZB y la decisión clave de las 8.36
Puente detalló la secuencia técnica que desencadenó la catástrofe. El sistema de seguridad LZB —encargado de supervisar y controlar automáticamente la circulación de trenes en la red de alta velocidad— sufrió una caída en un tramo de 63 kilómetros, lo que provocó la detención automática de todos los convoyes que circulaban por ese corredor. En ese momento, el centro de control de Adif asumió la gestión manual del tráfico ferroviario.
A las 8.36 horas, el centro de control adoptó la decisión de autorizar al AVE afectado a reanudar la marcha. El convoy recorrió 25 kilómetros antes de impactar contra el Iryo, que permanecía detenido en la estación de Urda. Es precisamente esa autorización lo que concentra las preguntas más incómodas para el Gobierno: quién la dio, con qué información y bajo qué protocolo, dado que el sistema de seguridad que debía garantizar la ausencia de obstáculos en la vía estaba fuera de servicio en ese momento.
El propio ministro admitió que un accidente por alcance en la red ferroviaria española es un hecho que él mismo calificó de «inverosímil», dada la arquitectura de seguridad con la que cuenta el sistema. Esa afirmación hace aún más difícil de explicar que se autorizara la circulación en un tramo sin cobertura del LZB.
Dispositivo de emergencia en Toledo
En el lugar del siniestro trabajan equipos de bomberos procedentes de los parques de Alcázar de San Juan y Orgaz, unidades de Protección Civil de varios municipios limítrofes, tres helicópteros sanitarios y dos UVI móviles. La magnitud del operativo refleja la gravedad de las consecuencias materiales y humanas de la colisión.
Puente expresó su condolencia a las familias de las víctimas durante la rueda de prensa en Atocha, si bien las explicaciones técnicas que ofreció sobre la cadena de decisiones que precedió al choque abren un debate inevitable sobre las responsabilidades en la gestión del incidente por parte de Adif y del propio Ministerio de Transportes.