Fátima Báñez, ministra de Empleo y Seguridad Social entre 2011 y 2018 con los gobiernos de Mariano Rajoy, ha muerto este martes en el accidente-de-tren" class="ia-tag-link">accidente de tren registrado en los últimas horas. La política onubense, una de las figuras más influyentes del Partido Popular en materia económica durante la última década, es recordada especialmente por haber impulsado la reforma laboral de 2012, una de las más profundas y controvertidas de la democracia española.

Báñez llegó al Ministerio de Empleo en diciembre de 2011, en pleno pico de la crisis económica, con España rozando una tasa de paro superior al 25%. En ese contexto de emergencia, su primer gran impulso legislativo fue precisamente esa reforma del mercado de trabajo, aprobada en febrero de 2012 mediante real decreto-ley. La norma flexibilizó las condiciones de despido, abarató el coste del despido improcedente, introdujo cambios en la negociación colectiva para dar más poder a las empresas frente a los convenios sectoriales y amplió las modalidades de contratación a tiempo parcial.

Una reforma que dividió al país y marcó la recuperación del empleo

La reforma de 2012 generó una fractura política y social profunda. Los sindicatos convocaron huelgas generales y la izquierda la señaló durante años como símbolo de la precariedad laboral. Sin embargo, los datos posteriores mostraron que a partir de 2014, con la recuperación económica en marcha, España creó empleo a un ritmo sostenido que permitió reducir el paro de manera significativa. Los defensores de la reforma siempre argumentaron que la flexibilización fue condición necesaria para que las empresas volvieran a contratar.

Báñez se mantuvo al frente del ministerio durante siete años, el mandato más largo de un titular de Empleo en la historia reciente de España. En ese período también impulsó el sistema de garantía juvenil, medidas de conciliación y diversas reformas en el sistema de prestaciones. Abandonó el cargo en junio de 2018, cuando Pedro Sánchez llegó a La Moncloa mediante la moción de censura que derribó a Rajoy. Desde entonces, se había mantenido alejada de la primera línea política.

El Gobierno de Sánchez derogó parcialmente aquella reforma laboral en 2021, con la vicepresidenta Yolanda Díaz al frente de la negociación y el respaldo de los sindicatos mayoritarios. La norma aprobada entonces recuperó la prevalencia del convenio sectorial sobre el de empresa y modificó las modalidades de contratación, aunque mantuvo algunos elementos de la arquitectura de 2012.

Fátima Báñez tenía 58 años y era licenciada en Derecho por la Universidad de Huelva. Fue diputada nacional por esa provincia durante varios períodos y ocupó también la secretaría de Empleo del PP antes de acceder al ministerio.