Claves
- El IPC de octubre se mantiene en el 4,9%, máximo desde febrero de 2023
- Tres meses consecutivos con inflación por encima del 4%
- El gas y los paquetes turísticos anulan el abaratamiento de los carburantes
- La inflación subyacente se estanca en el 3,1%, por encima del objetivo del BCE
España registró en octubre un IPC del 4,9% en tasa interanual, idéntico al de los dos meses precedentes y el más elevado desde febrero de 2023, cuando la inflación alcanzó el 6%. El dato, publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística como avance mensual, confirma que la presión sobre los precios no cede y que los hogares acumulan ya tres meses soportando alzas superiores al 4%.
El estancamiento del indicador se explica por una combinación de fuerzas opuestas. Por un lado, los combustibles y lubricantes para vehículos privados actuaron como freno, al compararlos con el repunte que experimentaron en octubre del año anterior. Los alimentos también contribuyeron a moderar la lectura, al crecer por debajo de lo que lo hicieron en el mismo mes de 2025.
Gas y turismo, los factores que impiden el alivio
Esa contención quedó, sin embargo, neutralizada por tres elementos al alza. El gas encareció sus precios a un ritmo mayor que hace doce meses. Los paquetes turísticos bajaron, pero menos que en octubre de 2025, lo que en términos comparativos suma presión al índice. Y los combustibles líquidos —distintos de los de automoción— registraron subidas donde el año pasado hubo descensos. La coincidencia de estos tres factores explica que el IPC no haya dado ningún paso atrás.
En octubre seguía en vigor la ampliación del descuento al gasóleo a veinte céntimos por litro, mientras que la bonificación a la gasolina se mantenía reducida a cinco céntimos. Pese a esa medida de contención en el surtidor, su impacto sobre el índice global resultó insuficiente para compensar el tirón del gas canalizado y de los servicios turísticos.
La inflación subyacente —que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos, los componentes más volátiles de la cesta— se situó igualmente en el 3,1% por segundo mes consecutivo. Esa estabilidad en la subyacente indica que las presiones de fondo sobre los precios, las que reflejan con mayor fidelidad la tendencia estructural, tampoco remiten y superan ampliamente el objetivo del 2% fijado por el Banco Central Europeo.