Claves
- La Fiscalía de Menores pide internar a 6 detenidos por los disturbios
- Otros 20 implicados podrían tener prohibido asistir a manifestaciones
- 130 detenidos en total, 78 de ellos menores de edad
- Los Mossos investigan si hubo organización previa detrás de los altercados
La respuesta judicial a los disturbios del pasado sábado en Barcelona empieza a tomar forma. La menores" class="ia-tag-link">Fiscalía de Menores ha solicitado el internamiento cautelar de seis de los detenidos y ha pedido que otros veinte implicados tengan prohibido acudir a manifestaciones mientras se sustancia el procedimiento. Es la primera actuación judicial concreta desde que se produjeron los altercados.
El balance policial no deja de crecer: los Mossos d'Esquadra elevaron a 130 el número total de personas detenidas en relación con los hechos, de las que 78 son menores de edad, una proporción que llama la atención y que los investigadores están tratando de explicar. El cuerpo continúa trabajando para determinar si detrás de la movilización y la violencia existió algún tipo de coordinación o estructura organizada.
Mayoría de menores entre los detenidos, un dato que centra la investigación
Que más de la mitad de los detenidos sean menores de edad convierte este episodio en algo cualitativamente distinto a otros altercados callejeros registrados en la ciudad en los últimos años. La Fiscalía de Menores asume así un protagonismo inusual en un caso de orden público, y sus peticiones de internamiento —la medida más grave que contempla el régimen de responsabilidad penal juvenil— apuntan a que los hechos atribuidos a esos seis individuos revisten una gravedad significativa.
La prohibición de asistir a manifestaciones solicitada para otros veinte implicados es, en el marco legal aplicable a menores, una medida cautelar que los tribunales pueden adoptar para evitar la reiteración de conductas durante la tramitación del expediente. Su aplicación masiva a este número de personas en un solo episodio es excepcional.
Los Mossos, por su parte, mantienen abiertas las diligencias para esclarecer el origen de los disturbios y, en particular, si hubo convocatoria o coordinación previa entre los participantes. Ese extremo determinará en buena medida el alcance final de las responsabilidades penales y la calificación jurídica de los hechos.