Claves
- El paro sube al 10,18%, con 95.900 desempleados más en el trimestre
- La ocupación marca récord histórico con 22,85 millones de cotizantes
- El empleo público crece en 89.900 puestos mientras el privado pierde 16.300
- La temporalidad cae al 12,57% en el sector privado, mínimos tras la reforma laboral
La tasa de desempleo en España escaló al 10,18% en el tercer trimestre del año, con 2.591.200 personas en paro, según la Encuesta de Población Activa publicada este jueves por el Instituto Nacional de Estadística. El dato supone un avance de 31 centésimas respecto al trimestre anterior y el mayor repunte del desempleo en un tercer trimestre desde 2020, con 95.900 parados más en el periodo estival.
La aparente contradicción entre más paro y más empleo simultáneos se explica por el fuerte incremento de la población activa: 169.500 personas más se incorporaron al mercado laboral en el trimestre, lo que empujó la tasa de actividad hasta el 59,52%, su nivel más alto en décadas. Ese flujo de nuevos trabajadores que buscan empleo supera la capacidad de absorción del mercado en el corto plazo, lo que se traduce en una subida de la tasa de paro aunque el número de ocupados también suba.
Récord de ocupación, pero el menor crecimiento estival desde 2019
La ocupación creció en 73.600 personas hasta alcanzar los 22.852.600 cotizantes, un nuevo máximo histórico en términos absolutos. No obstante, ese incremento es el más modesto registrado en un tercer trimestre desde 2019, lo que apunta a una cierta desaceleración en el ritmo de creación de empleo. En términos desestacionalizados, la cifra de ocupados asciende a 22.729.600, también récord.
Por sectores, el motor del empleo sigue siendo los servicios, que aportaron 235.600 nuevos ocupados. El resto de sectores registró pérdidas netas: la agricultura perdió 58.300 puestos, la industria 54.400 y la construcción 49.300. El desequilibrio sectorial es relevante: los mismos sectores que suman ocupados engrosan también las listas del paro, lo que refleja la alta rotación laboral característica del verano.
Uno de los datos estructuralmente más positivos es el avance de la contratación indefinida: en el último año se suman 519.200 asalariados con contrato fijo, hasta un total de 16.651.400. La tasa de temporalidad cae al 15,37% —y al 12,57% en el sector privado—, casi medio punto menos que hace doce meses, consolidando la tendencia iniciada tras la reforma laboral.
El empleo público tira mientras el privado retrocede
Un matiz que merece atención editorial es la composición del crecimiento del empleo en el trimestre: el sector público sumó 89.900 trabajadores, mientras que el empleo privado se redujo en 16.300 personas. Esta divergencia, que no es nueva pero sí llamativa en un trimestre de récord, refleja el peso creciente de las administraciones públicas como empleador neto, una tendencia que plantea preguntas sobre la sostenibilidad fiscal del modelo a medio plazo.
En el ámbito de los hogares, los que tienen a todos sus miembros activos empleados superan los 12,2 millones, casi 188.500 más que hace un año. Los hogares en los que todos los activos están en paro suman 786.100, una cifra que se ha reducido ligeramente en el último ejercicio.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, subrayó que se encadenan ya 25 trimestres consecutivos de crecimiento del empleo y que la tasa de paro de este tercer trimestre es la más baja para ese periodo desde 2007. Cuerpo destacó también que unos 120.000 de los 465.000 nuevos ocupados del último año son jóvenes, y puso el foco en la creación de puestos en sectores de alto valor añadido como finanzas, actividades profesionales e investigación —este último con un crecimiento de la ocupación superior al 20% interanual—.