Claves
- La Guardia Civil interroga al operario de Adif que controlaba el tráfico en el momento del choque
- El accidente mortal ocurrió en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, a la altura de Urda (Toledo)
- La investigación examina posibles fallos humanos o técnicos en el sistema de control ferroviario
- La línea afectada es la primera de alta velocidad de España, operativa desde 1992
La Guardia Civil ha tomado declaración al operario del centro de control de Adif que tenía a su cargo la regulación del tráfico en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla cuando se produjo el choque entre dos trenes a la altura de Urda, en la provincia de Toledo, en un accidente que ha causado víctimas mortales.
La investigación se centra en determinar qué ocurrió en el sistema de control del tráfico ferroviario en los momentos previos al impacto. El interrogatorio al operario de Adif apunta a que la Guardia Civil explora si hubo algún fallo humano, técnico o de protocolo en la gestión de la circulación de los convoyes en ese tramo de la línea de alta velocidad.
Un accidente en una línea de alta velocidad de primer orden
La línea Madrid-Sevilla fue la primera línea de alta velocidad inaugurada en España, en 1992, y soporta un tráfico intenso de viajeros. Un incidente de esta gravedad en ese corredor tiene una repercusión directa en la confianza sobre la seguridad del sistema ferroviario de alta velocidad español, gestionado por Adif bajo la tutela del Ministerio de Transportes.
Urda es un municipio situado en la comarca de La Mancha toledana, y el punto del accidente se encuentra en uno de los tramos de mayor velocidad de la línea. La investigación judicial y policial deberá esclarecer si los sistemas de seguridad activa —diseñados precisamente para impedir colisiones— funcionaron correctamente o si existió alguna anomalía que los inutilizó o que no fue atendida a tiempo por el personal de control.