Claves
- El líder de la red fue detenido el 8 de octubre en Tánger tras meses fugado desde Madrid
- 86 personas arrestadas en siete provincias españolas en la última fase del operativo
- Casi once toneladas de hachís intervenidas en total
- La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones
La Policía Nacional ha desarticulado una de las redes de tráfico de hachís más activas que operaban en España, con la detención de su máximo responsable en Tánger el pasado 8 de octubre. El individuo, que había abandonado su residencia habitual —un chalet en una urbanización de lujo en Madrid— en marzo para huir de la acción judicial, permanece en prisión en Marruecos a la espera de que se complete su proceso de extradición a España.
La operación, cuya última fase se ha dado a conocer este martes, ha resultado en un total de 86 arrestados en siete provincias españolas y la incautación de casi once toneladas de hachís. La investigación arrancó en 2025 y ha permitido desmontar una estructura criminal dedicada a introducir miles de kilos de droga al mes desde el país vecino para distribuirlos no solo en el mercado nacional, sino también en otros países de la Unión Europea.
El líder controlaba la logística desde España
Según ha informado la Dirección General de la Policía, el detenido ejercía un control integral sobre las operaciones del grupo: gestionaba personalmente las negociaciones con los proveedores marroquíes, supervisaba la logística de transporte y coordinaba la distribución en destino. Su captura en Tánger fue posible gracias a la colaboración entre las autoridades españolas y las fuerzas de seguridad marroquíes, una cooperación que se ha revelado decisiva para localizar a un fugitivo que contaba con medios económicos más que suficientes para mantenerse oculto.
La investigación permanece abierta y los responsables del operativo no descartan nuevas detenciones ni incautaciones adicionales a medida que se profundiza en el análisis de los vínculos de la organización. El volumen de droga intervenido —próximo a las once toneladas— da cuenta de la magnitud de una red que operaba con una estructura logística sofisticada y una notable capacidad de adaptación para eludir los controles policiales.