Claves
- 69 muertos y más de 60 heridos graves en el accidente ferroviario de Urda
- Sánchez promete investigación pero no menciona responsabilidades ni al ministro Puente
- García-Page confirmó la última víctima mortal antes de la comparecencia presidencial
- Los Reyes visitarán a los heridos en el Hospital Universitario de Toledo
Pedro Sánchez se presentó este jueves en Toledo para participar en la reunión del CECOPI convocada tras el accidente-ferroviario" class="ia-tag-link">accidente ferroviario de Urda, que ya acumula 69 víctimas mortales y más de 110 heridos ingresados, 60 de ellos en estado grave. El presidente del Gobierno prometió esclarecer «hasta el último detalle» de lo sucedido y anunció un refuerzo de la seguridad-ferroviaria" class="ia-tag-link">seguridad ferroviaria, pero su comparecencia no incluyó ninguna concreción sobre las medidas que se adoptarán contra quienes resulten responsables del siniestro.
Fue el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien confirmó minutos antes de la intervención de Sánchez la nueva víctima mortal que elevaba el balance a 69 muertos, en lo que se perfila ya como uno de los accidentes ferroviarios más graves de la historia reciente de España. García-Page participó junto a Sánchez y a la secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, en la reunión del organismo de coordinación de emergencias.
Una promesa de investigación sin plazos ni responsables
La intervención de Sánchez fue su segunda comparecencia pública desde Urda. En ella se comprometió a una investigación que calificó de «esclarecedora», pero sin fijar plazos, sin designar el organismo que la dirigirá y, de manera llamativa, sin hacer mención alguna al ministro de Transportes, Óscar Puente, cuya cartera tiene competencia directa sobre la red ferroviaria y sobre Adif, el administrador de infraestructuras. La ausencia de cualquier referencia al titular de Transportes fue señalada desde distintos medios como uno de los elementos más significativos de la comparecencia.
El accidente se produjo en la línea convencional que discurre por la provincia de Toledo. Las primeras informaciones apuntan al sistema de control LZB como uno de los focos de la investigación, aunque hasta el momento las autoridades no han confirmado oficialmente la causa del choque. Con 69 fallecidos y decenas de heridos de gravedad, la magnitud del siniestro exige una respuesta institucional que, por ahora, el Ejecutivo ha planteado en términos de intenciones sin concretar.
Los Reyes visitarán a los heridos ingresados en el Hospital Universitario de Toledo a las tres de la tarde de este jueves, según informaron fuentes de la Casa Real.