Claves
- El nuevo protocolo limita a 40 km/h la circulación cuando falla el LZB y exige confirmación de cantón vacío
- El maquinista tiene ahora el deber de no arrancar sin el telefonema LZB3
- El PP denuncia que el cambio llega cinco días tarde y admite que el protocolo anterior era erróneo
- El LZB acumuló más de 170 caídas en el corredor en el último año
Renfe y Adif han emitido una nueva consigna de seguridad para los maquinistas de la línea Madrid-Sevilla tras el choque de Urda, que el pasado 28 de octubre dejó al menos 69 muertos cuando un AVE alcanzó por detrás a un tren de Iryo detenido en el kilómetro 118 de la línea de alta velocidad. El nuevo protocolo establece que, ante cualquier fallo parcial del sistema de señalización LZB, el tren debe detenerse y solo puede reanudar la marcha con un permiso expreso —el denominado telefonema LZB3— y a una velocidad máxima de 40 km/h hasta la señal indicada.
El cambio más sustancial reside en el papel que adquiere el maquinista: la nueva norma le reconoce un «derecho-deber» de no arrancar si no ha recibido el telefonema LZB3, si no se le garantiza que el cantón está libre o si se le indica superar esa velocidad límite. De este modo, el conductor se convierte en una segunda barrera de seguridad ante posibles errores del centro de control.
Renfe argumenta que, de haber estado vigentes estas reglas el día del accidente, el AVE no habría podido retomar la marcha a 200 km/h en dirección al Iryo parado. Con el nuevo procedimiento, el tren habría esperado la confirmación de que el tramo estaba despejado y, en caso de reanudar la circulación, lo habría hecho a una décima parte de la velocidad que llevaba en el momento del impacto.
El PP: «Ojalá lo hubieran cambiado hace cinco días»
El PP ha respondido a la medida con una crítica directa al Gobierno. Fuentes del partido señalan que modificar ahora las consignas equivale a reconocer que las anteriores eran incorrectas, y lamenta que esa corrección llegue «por motivos evidentes» —en referencia a las 69 víctimas—, en lugar de haberse adoptado antes. El partido reprocha que Renfe y Adif solo hayan reaccionado después de la tragedia.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha calificado de «estable» la cifra de más de 170 caídas del sistema LZB registradas en el corredor durante el último año, al considerarla dentro de la media anual habitual. Esa valoración contrasta con la posición del PP, que la utiliza como argumento para denunciar la obsolescencia del sistema en la línea Madrid-Andalucía.
El LZB permanecerá hasta que llegue el ERTMS
El sistema LZB, de origen alemán y tecnología ya antigua, continuará siendo el estándar de señalización en este corredor hasta que se complete el despliegue del ERTMS, el sistema europeo de gestión del tráfico ferroviario, cuya implantación en la línea Madrid-Sevilla aún no tiene fecha definitiva. Mientras tanto, la nueva consigna modifica los procedimientos operativos para reducir el riesgo en los períodos en que el sistema automático no funciona.
En paralelo, la jueza instructora del caso ha solicitado a Adif más operarios para localizar «todos los restos» del accidente y trabajar sin interrupciones. Las investigaciones judiciales sobre las responsabilidades del siniestro continúan abiertas.
Esta información se ha elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial a partir de fuentes informativas contrastables, bajo la responsabilidad editorial de El Riu.


