El Consejo de Ministros se reunirá el próximo martes con dos puntos directamente relacionados con el accidente ferroviario de Urda (Toledo): la aprobación de un real decreto con medidas de ayuda para los afectados y la recepción de un informe detallado del Ministerio de Transportes sobre las circunstancias del siniestro.

Según ha avanzado el Gobierno, el decreto contempla medidas de apoyo económico para las víctimas y sus familias, en una respuesta institucional que llega después de que el accidente pusiera en el foco la seguridad de la red ferroviaria española. El informe que elaborará el ministerio dirigido por Óscar Puente deberá explicar ante el Consejo de Ministros qué ocurrió exactamente, en qué condiciones se encontraba la infraestructura y cuál es la cadena de responsabilidades técnicas y operativas.

Un accidente que abrió el debate sobre la seguridad en la red de Adif

El choque ferroviario de Urda situó de nuevo en el primer plano político y mediático las condiciones de mantenimiento y supervisión de la red gestionada por Adif. La aprobación de un decreto de ayudas por parte del Ejecutivo reconoce formalmente la gravedad del suceso y la necesidad de una respuesta pública rápida hacia los damnificados.

La exigencia de un informe ministerial en sede del Consejo de Ministros supone también un ejercicio de rendición de cuentas interno, aunque queda por ver qué conclusiones trasladará Puente al resto del Gobierno y si esas conclusiones tendrán consecuencias para los responsables de la infraestructura. La oposición ha reclamado explicaciones completas sobre el estado de la vía y los sistemas de seguridad activos en el momento del accidente.