Santiago Abascal ha decidido mantener su agenda electoral este miércoles, con paradas previstas en Santander y Valladolid, después del grave accidente ferroviario registrado en Urda, municipio toledano, donde colisionaron dos trenes de alta velocidad. El presidente de Vox ha explicado en declaraciones a Antena 3 que no suspenderá sus actos precisamente porque considera necesario seguir denunciando el estado de las infraestructuras-ferroviarias" class="ia-tag-link">infraestructuras ferroviarias en España, que ha calificado de «insoportable degradación».

Abascal ha justificado su decisión apelando a un precedente reciente: el accidente de Adamuz, tras el cual, según el dirigente de Vox, se utilizó el duelo institucional para «acallar» las críticas de su partido a la gestión del Gobierno en materia de infraestructuras. «No vamos a utilizar el luto», ha subrayado, dando a entender que tampoco permitirá que otros lo empleen para cerrar el debate sobre las causas estructurales de estos siniestros.

Vox se persona judicialmente para preservar las pruebas

Más allá de la decisión sobre su agenda, Abascal ha avanzado que el departamento jurídico de Vox ya ha tomado medidas concretas: el partido ha solicitado formalmente ante la justicia que se protejan las pruebas relacionadas con el accidente de Urda. Una actuación que la formación encuadra en su estrategia de exigir responsabilidades por lo que considera un deterioro sistemático de la red ferroviaria bajo la gestión del Ejecutivo de Pedro Sánchez.

El accidente de Toledo se produce en un contexto de creciente tensión política en torno a Renfe y las infraestructuras del transporte, con convocatorias de huelga de maquinistas que han afectado al servicio en las últimas semanas. Sánchez, por su parte, se ha mostrado «consternado» ante el siniestro, aunque desde Vox rechazan que la expresión de pesar sustituya al análisis sobre las causas de fondo.