Claves
- Ouigo cancela todos sus trenes del viernes 30 y el lunes 2 de noviembre
- La medida afecta a cerca de 20.000 viajeros en pleno puente festivo
- La Audiencia Nacional suspendió cautelarmente los servicios mínimos del 72% fijados por el Ministerio
- La huelga fue convocada por el sindicato de maquinistas Semaf el pasado 7 de octubre
Ouigo ha suprimido la totalidad de sus servicios ferroviarios previstos para el viernes 30 de octubre y el lunes 2 de noviembre como consecuencia de la huelga convocada por el sindicato de maquinistas Semaf. La cancelación afectará a casi 20.000 pasajeros y sitúa a la operadora francesa ante una situación de incertidumbre operativa difícil de gestionar en apenas horas.
La compañía había adaptado inicialmente su oferta a la resolución del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, que el martes fijó unos servicios mínimos medios del 72 % tras la convocatoria de huelga registrada el pasado 7 de octubre. Con ese marco, Ouigo procedió a retirar los trenes que quedaban fuera de esa cobertura mínima garantizada. Sin embargo, el escenario cambió de forma abrupta cuando este jueves la compañía tuvo conocimiento de un auto dictado el miércoles por la Audiencia Nacional que suspende cautelarmente la resolución ministerial.
El auto de la Audiencia Nacional, detonante de la cancelación total
La decisión judicial deja sin efecto el marco legal que servía de referencia a Ouigo para organizar su operativa. Sin los servicios mínimos vigentes, la operadora reconoce que no puede garantizar qué trenes circularán realmente, lo que la ha llevado a optar por la cancelación preventiva de toda su oferta. Según la propia compañía, el objetivo es evitar una confusión aún mayor en las estaciones, especialmente en un puente festivo con alta demanda de desplazamientos.
El resultado práctico es que miles de viajeros que habían contratado sus billetes con antelación se encontrarán sin servicio. Ouigo no ha detallado en su comunicado las condiciones de reembolso ni los mecanismos de atención al pasajero, aunque la situación obliga a la compañía a activar algún protocolo de compensación dado el volumen de afectados.
El conflicto entre el Ministerio de Transportes y el sindicato Semaf, que acumula semanas de tensión desde que se formalizó la convocatoria, entra así en una fase de mayor incertidumbre jurídica. La suspensión cautelar de los servicios mínimos por parte de la Audiencia Nacional representa un revés directo para la gestión ministerial, que había fijado ese 72 % como fórmula para equilibrar el derecho a la huelga con la continuidad del servicio público ferroviario.