Una violenta colisión entre dos trenes de alta velocidad —un AVE y un Iryo— sacudió este miércoles la localidad toledana de Urda, entre Los Yébenes y el propio municipio, en uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía en los últimos años. El impacto, ocurrido en la mañana del 28 de octubre de 2026, obligó a suspender de forma inmediata toda la circulación de alta velocidad en ese corredor.

Un testigo presencial del choque lo describió como un golpe de una intensidad extraordinaria, en el que parte del fuselaje del Iryo llegó a salir despedido por los aires. Las imágenes y los primeros relatos apuntan a una colisión de consideración, aunque en el momento de publicarse esta información aún se estaba evaluando el alcance total de los daños materiales y el número de afectados.

Page se persona en el lugar; Sánchez suspende su agenda

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se desplazó hasta el punto del accidente en cuanto tuvo conocimiento de lo sucedido. Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, canceló su agenda prevista para este miércoles ante la gravedad de lo ocurrido.

La circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía quedó interrumpida por completo tras el choque, lo que generó de inmediato un efecto en cadena de cancelaciones y retrasos tanto en los servicios de Renfe como en los de Iryo. Miles de viajeros con billetes para ese día se vieron afectados por la incidencia, en una jornada que coincidía además con una elevada demanda por las fechas próximas al puente de Todos los Santos.

Las autoridades y los operadores ferroviarios instaron a los pasajeros afectados a consultar los canales oficiales de atención al cliente para gestionar cambios o reembolsos, mientras los servicios de emergencia trabajaban sobre el terreno para esclarecer las causas del accidente y atender a quienes lo hubieran necesitado.