El Juzgado de Instrucción número 2 de Torrent ordenó este sábado el ingreso en prisión provisional y sin fianza del fundador y principal cabecilla del grupo Blocus en España, un joven español de 20 años de origen pakistaní conocido en redes sociales por el apodo Fuck AEAT. La magistrada de guardia adoptó esta decisión un día después de que la Guardia Civil lo detuviera en Picanya, en la provincia de Valencia, acusado de liderar una organización criminal orientada a incitar desórdenes públicos, robos con fuerza en comercios y daños.

El auto judicial establece que la prisión preventiva tendrá carácter comunicado, pero incluye una restricción específica: el detenido no podrá acceder en el centro penitenciario a ordenadores ni a ningún dispositivo que le permita conectarse a redes sociales. La medida responde directamente a la mecánica delictiva que se le atribuye, ya que fue a través de WhatsApp, Telegram e Instagram como la organización coordinó sus llamamientos a la violencia callejera y al pillaje comercial.

Una megaoperación en 18 ciudades que descabeza la red

La detención del líder nacional se produjo en el marco de una operación conjunta de la Guardia Civil y la Policía Nacional desplegada en 18 ciudades españolas. El detonante inmediato fue la publicación de un comunicado de Blocus en el que la organización anunciaba nuevos disturbios y saqueos para este mismo fin de semana en distintas capitales del país. Antes de que pudieran materializarse, las fuerzas de seguridad actuaron de forma preventiva.

En el ámbito catalán, fueron los Mossos d'Esquadra quienes llevaron a cabo las detenciones. Arrestaron al líder de Blocus Barcelona —un menor de 17 años vecino de Sant Sadurní d'Anoia—, a otro joven de 18 años en la capital catalana, y al responsable de Blocus Lérida, residente en esa provincia. Los tres están acusados de haber promovido y coordinado los graves altercados y saqueos que sacudieron Barcelona el sábado 24 de octubre.

En Valencia, la Policía Nacional había detenido previamente al creador de Blocus Valencia, un menor senegalés de 17 años, y a un segundo cabecilla de 18 años. Este último administraba dos grupos de mensajería —uno de ellos con más de 400 miembros— a través de los cuales pedía a sus seguidores que provocasen incendios para distraer la atención policial durante los robos.

Bilbao, otro foco desactivado por la Ertzaintza

También la Ertzaintza intervino este sábado y detuvo al líder de Blocus Bilbao, un joven de 20 años que empleaba Instagram y un canal de Telegram para reclutar participantes, designar comercios de la Gran Vía como objetivos concretos de robo e incluso difundir instrucciones para la elaboración de explosivos caseros. Las acusaciones que pesan sobre él incluyen, por tanto, una dimensión de peligrosidad que va más allá de la mera incitación verbal.

Los cargos que la Fiscalía baraja para el conjunto de los detenidos contemplan la pertenencia a organización criminal orientada a la incitación de desórdenes públicos, robos con fuerza y daños, si bien los autos judiciales advierten de que la calificación jurídica definitiva podrá modificarse a medida que avance la instrucción. La velocidad con la que las fuerzas de seguridad han logrado identificar y detener a los principales responsables en distintos puntos del país —incluyendo menores de edad entre sus filas— pone de manifiesto tanto la estructura descentralizada de Blocus como la capacidad de seguimiento que las unidades especializadas ejercen sobre este tipo de grupos que operan exclusivamente a través de plataformas digitales.