Mossos d'Esquadra y Guardia Urbana desplegaron este sábado por la tarde un operativo de máxima alerta en el centro de Barcelona para contener una nueva jornada de movilizaciones convocadas por Blocus. Entre las cuatro y las seis y media de la tarde, los agentes identificaron a 450 personas y se incautaron de 15 objetos entre los que figuraban armas blancas y pasamontañas, elementos que apuntan a que parte de los congregados acudía con intención de protagonizar altercados.

El dispositivo contó con más de 300 efectivos concentrados especialmente en los alrededores de la plaza de Catalunya y el paseo de Gràcia, dos de los enclaves comerciales más sensibles de la ciudad y que en jornadas anteriores habían sufrido daños. Los accesos al transporte público en esa zona quedaron prácticamente bloqueados durante las horas de mayor tensión.

Nivel de alerta máximo: punto de detenidos y centro de coordinación en la calle

La magnitud del dispositivo quedó reflejada en la infraestructura desplegada. Los mandos instalaron en la calle Lleida el Centro de Coordinación del operativo, desde donde se tomaban las decisiones en tiempo real. En paralelo, se habilitó en la calle Pau Claris un Punto de Recepción de Detenidos, una instalación que los Mossos activan únicamente cuando el riesgo de alteración del orden público alcanza el nivel cuatro, el escalón más alto de su protocolo. En ese espacio, los arrestados reciben lectura de derechos, se abre el acta de detención, son atendidos por el Sistema d'Emergències Mèdiques y quedan retenidos hasta su traslado a la comisaría de Les Corts.

El primer detenido de la jornada no fue, sin embargo, alguien detenido por los altercados: durante las identificaciones preventivas, los agentes localizaron a un individuo sobre el que pesaba una orden de arresto previa y procedieron a su detención por esa causa. La cifra de arrestados vinculados directamente a Blocus podría aumentar a medida que avance la tarde.

Cuarto detenido vinculado a la organización y advertencia del president Illa

El operativo del sábado se produce en un contexto de escalada de detenciones en torno al movimiento. Según la información disponible, ya hay un cuarto detenido en Cataluña vinculado a Blocus: el administrador de uno de los grupos de comunicación de la organización, arrestado en los días previos. La desarticulación paulatina de la estructura organizativa del colectivo es uno de los ejes de la respuesta policial y judicial.

El president de la Generalitat, Salvador Illa, advirtió públicamente que quienes acudan a saquear comercios «responderán ante la justicia», en unas declaraciones que subrayaron la presión institucional sobre el fenómeno. Los comerciantes de las zonas afectadas pasaron la jornada en vilo, muchos de ellos con los establecimientos cerrados o reforzados ante el temor a nuevos episodios de pillaje como los registrados en convocatorias anteriores.