La justicia ha acordado el internamiento en régimen cerrado para un menor de Sant Sadurní d'Anoia detenido por su participación en los disturbios que el movimiento Blocus organizó en Barcelona. La medida, adoptada por el juzgado de menores competente, es una de las más restrictivas que contempla la legislación española para infractores que no han alcanzado la mayoría de edad.

Según las informaciones disponibles, el menor fue identificado y detenido por los Mossos d'Esquadra como uno de los participantes activos en los alborotos. La acusación apunta a que habría tenido un papel de incitación durante los enfrentamientos, lo que ha pesado en la decisión judicial de acordar una medida cautelar de máxima restricción de libertad en lugar de otras alternativas menos severas previstas para menores infractores.

El Blocus, bajo la lupa judicial tras los altercados en Barcelona

Los disturbios vinculados al Blocus han derivado en varias detenciones y actuaciones judiciales tanto contra mayores de edad como contra menores. El movimiento, de corte independentista radical, ha protagonizado acciones de protesta que en algunos casos han acabado con altercados, cortes de vías y enfrentamientos con los cuerpos de seguridad.

El internamiento en régimen cerrado implica que el menor queda bajo la tutela de un centro específico, con restricción total de su libertad de movimientos, y es la respuesta penal juvenil reservada para los casos de mayor gravedad o cuando se aprecia un riesgo de reiteración delictiva. La medida puede ser revisada periódicamente por el juez en función de la evolución del menor.

Este caso se suma a los procedimientos judiciales abiertos contra otros implicados en los altercados del Blocus, que han generado un debate sobre la respuesta del sistema de justicia juvenil ante actos de violencia en contextos de protesta política.