El desalojo de un edificio ocupado en Manresa este domingo derivó en incidentes de orden público cuando varios de los concentrados frente al inmueble lanzaron material pirotécnico contra los Mossos d'Esquadra e intentaron en repetidas ocasiones traspasar el cordón policial. Los agentes tuvieron que emplear puntualmente sus defensas para contener a los manifestantes.

El operativo comenzó en torno a las ocho de la mañana en un bloque de la calle Fra Jacint Coma i Galí, en el barrio de la Font dels Capellans. La policía catalana desplegó ocho furgonetas de orden público y cortó el acceso a la vía. Para entrar al edificio, los agentes tuvieron que derribar con mazas el muro de ladrillo que bloqueaba la entrada, después de que los equipos de mediación no lograran convencer a los ocupantes para que abandonaran el inmueble voluntariamente.

Una ocupación organizada desde el sábado con familias y menores en el interior

La Plataforma d'Afectats per la Hipoteca i el Capitalisme del Bages había organizado la ocupación la jornada anterior. Según la organización, el edificio, propiedad de la Sareb, llevaba más de diez años vacío, y su intención era destinarlo a cinco familias que habían sido objeto de desahucio en los últimos meses y que, de acuerdo con la plataforma, se encontraban en alojamientos provisionales con riesgo de quedarse sin techo. En el interior del bloque, según informó el medio La Directa, había cerca de cuarenta personas sentadas en el suelo, entre ellas quince menores.

Frente al edificio, una treintena de personas se concentró para tratar de frenar la actuación policial. Fue en ese contexto donde se produjeron los lanzamientos de artefactos incendiarios explosivos contra los agentes, según confirmaron los propios Mossos d'Esquadra.