Los Mossos d'Esquadra han ejecutado la operación más grande jamás desarrollada en Catalunya en el ámbito de la inmigración irregular, con la detención de 50 personas acusadas de gestionar la entrada y regularización fraudulenta de ciudadanos pakistaníes, una actividad con la que la red habría acumulado 3,2 millones de euros en beneficios ilícitos.

Del total de arrestados, 43 son empresarios. Según la policía catalana, la organización captaba a nacionales pakistaníes que aspiraban a obtener permiso de residencia y trabajo en España y les cobraba cantidades de hasta 30.000 euros por persona. A cambio, los integrantes de la red simulaban relaciones laborales ficticias que permitían a los inmigrantes acceder a la regularización administrativa de forma fraudulenta.

Una investigación que arranca de un caso de tráfico de personas

La investigación fue iniciada en 2024 por la Divisió d'Investigació Criminal (DIC) de los Mossos, que en aquel momento indagaba un caso distinto: el tráfico de seres humanos con fines de explotación laboral. El hilo de esa pesquisa llevó a los investigadores a descubrir esta red de mayor alcance, dedicada a la regularización irregular mediante el fraude documental y la simulación de vínculos contractuales.

La operación pone al descubierto un modelo de negocio que se aprovechaba de la vulnerabilidad de personas que buscan una vía legal para trabajar en España, exigiéndoles sumas elevadas a cambio de una regularización basada en documentación falsa. La implicación mayoritaria de empresarios entre los detenidos apunta a una estructura con ramificaciones en el tejido económico para dar cobertura a los contratos simulados.