El Cabildo de El Hierro ha formalizado mediante decreto la declaración de emergencia social ante la llegada masiva de embarcaciones a sus costas. En menos de cinco semanas, la isla —que apenas supera los 12.000 habitantes— ha registrado la llegada de más de 8.000 personas, con una treintena de cayucos y más de 3.000 inmigrantes en solo cinco días, según los datos recogidos por la corporación insular.

El presidente del Cabildo, Alpidio Armas, formalizó la medida este viernes y reclamó de forma urgente un refuerzo de medios asistenciales y policiales tanto al Gobierno de Canarias como al Ejecutivo de Pedro Sánchez. Armas advirtió de que la isla no puede sostener por sí sola una presión de estas dimensiones y pidió además turnos de relevo para los profesionales desplegados: efectivos de Salvamento Marítimo, personal del Servicio Canario de la Salud, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Cruz Roja y diversas ONG.

Abascal exige cerrar fronteras y critica el reparto autonómico

Santiago Abascal, presidente de Vox, reaccionó este sábado a través de su cuenta de X calificando la situación de «otra invasión» y subrayando la desproporción entre el volumen de llegadas y la capacidad real de la isla. Según Abascal, el Gobierno central y el Ejecutivo canario tienen como único plan «repartir rápido» a los recién llegados entre las distintas comunidades autónomas, una política que, a su juicio, alimenta el efecto llamada en lugar de cortarlo. Vox exige que la respuesta se centre en el control de las fronteras y en desarticular las redes de tráfico de personas.

En menos de 24 horas de los días de mayor presión, llegaron 743 personas a las costas herreñas, según datos recogidos por agencias. La cifra ilustra el ritmo al que se suceden las llegadas y la dificultad de los servicios de acogida para absorberlas sin un respaldo exterior que aún no ha llegado con la celeridad que reclama el Cabildo.