La gigafactoría de baterías que Volkswagen construye en Sagunt tendrá desde ahora un socio chino de peso. Gotion High-Tech, fabricante de celdas de baterías con sede en China, ha cerrado un acuerdo con el Grupo Volkswagen y su filial PowerCo para hacerse con el 49% de la planta a través de una joint venture, con una inversión de aproximadamente 1.100 millones de euros.

El acuerdo se enmarca en lo que las tres partes han descrito como una profundización de su alianza estratégica. La sociedad conjunta asumirá tanto el desarrollo como la operación de la instalación, actualmente en fase de construcción en el municipio valenciano. Volkswagen mantendrá el 51% restante, conservando así el control mayoritario de la futura planta.

Una apuesta industrial de primer orden para el arco mediterráneo

La gigafactoría de Sagunt es uno de los proyectos de reindustrialización más relevantes del sur de Europa en el ámbito de la electromovilidad. Su puesta en marcha supondría miles de empleos directos e indirectos en la Comunitat Valenciana y consolidaría el corredor mediterráneo como eje de la cadena de valor del vehículo eléctrico en España. La entrada de Gotion, uno de los principales suministradores mundiales de baterías de litio con presencia en varios continentes, aporta músculo tecnológico y financiero a un proyecto que, en los últimos meses, había generado incertidumbre por las tensiones internas del grupo alemán y los vaivenes del mercado europeo del coche eléctrico.

La operación también refleja la creciente presencia del capital chino en infraestructuras industriales estratégicas de la Unión Europea, una tendencia que Bruselas observa con cautela creciente desde que intensificó los controles a las inversiones extranjeras en sectores sensibles. En este caso, Gotion ya mantenía vínculos previos con Volkswagen —el fabricante alemán es accionista de la compañía china—, lo que sitúa el acuerdo más en la lógica de una alianza consolidada que en la de una entrada nueva e imprevista.

Con esta operación, PowerCo —el vehículo de Volkswagen creado específicamente para gestionar su negocio de baterías— refuerza su posición en el mercado europeo al repartir el riesgo financiero de una inversión multimillonaria en un entorno en el que la demanda de vehículos eléctricos no ha crecido al ritmo que se anticipaba hace dos años.