Los peritos judiciales que investigan el accidente ferroviario de Adamuz han comunicado a la juez de Montoro que el tramo renovado presentaba deformaciones estructurales graves en al menos tres puntos apenas treinta días después de que Adif-Alta Velocidad firmara el acta formal de recepción de las obras, el 19 de diciembre de 2025. El dictamen, fechado con posterioridad a la reapertura del tramo, revela que la infraestructura necesitaba un bateo correctivo urgente —una operación de renivelación del carril— por defectos idénticos a los que precedieron a la rotura de soldadura que desencadenó el siniestro.

Los técnicos han puesto el foco en los aparatos de vía 631 y 632, que formaron parte de la misma campaña de renovación que el aparato A645, aquel cuya soldadura cedió en el punto kilométrico 318,681 de la Línea de Alta Velocidad Madrid-Sevilla. Los peritos califican de «cuanto menos curioso» que los elementos sometidos a idéntica intervención presenten ahora el mismo tipo de deterioro que precedió al accidente.

La juez ordena a Adif entregar toda la documentación técnica en tres días

Ante estas conclusiones, la magistrada Cristina Pastor dictó el 30 de octubre de 2026 una providencia en la que concedió a Adif-AV un plazo perentorio de tres días para aportar, de forma clara y ordenada, los expedientes de auscultación entre los kilómetros 321,098 y 315,974, con especial atención a los realizados antes y durante la ejecución de las obras. También solicitó el expediente de la obra de emergencia ejecutada tras el siniestro —documentación de la que los peritos afirman no disponer de ningún antecedente— y el expediente completo del suministro de balasto, incluidos los pliegos de prescripciones, el plan de control de calidad y los ensayos de recepción de materiales.

La juez ha encargado además los análisis de las muestras de balasto y traviesas al Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja y al Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), que dispondrán de un máximo de dos meses para emitir sus dictámenes. La instrucción trata de determinar si el fallo original obedeció a un defecto puntual de soldadura, a una degradación prematura de los materiales o a carencias sistémicas en los protocolos de mantenimiento de la red.

La Guardia Civil busca sin éxito el registrador de datos del tren

En paralelo, agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Córdoba han informado a la instructora del resultado negativo de las gestiones para localizar el registrador de datos DEUTA del convoy siniestrado. Los efectivos revisaron más de 350 toneladas de chatarra con grúas pulpo en unas instalaciones de Dos Hermanas (Sevilla) sin dar con el dispositivo.

Respecto al material rodante, la representación de Iryo ha planteado trasladar los bogies de los vagones siniestrados por carretera hasta un foso especializado en Pinto (Madrid) para preservar la integridad de los ejes. La juez ha autorizado a Adif-AV a realizar una inspección visual y fotográfica de los coches, limitando la asistencia a tres técnicos de la Dirección de Circulación y sin que estos puedan intervenir en el análisis pericial de los registros.