Pedro Sánchez realizó una declaración institucional para despedir a Óscar Puente del Ministerio de Transportes cargada de elogios, y anunció simultáneamente el nombramiento de su sucesor, conocido como Cuerpo, al frente de la cartera.

El presidente aprovechó la comparecencia para tratar de dar carpetazo a una etapa marcada por sucesivos incidentes en la red ferroviaria española y por el deterioro de la imagen del Gobierno en las encuestas de cara a las elecciones del 29 de noviembre.

Un relevo que llega tras meses de presión sobre Transportes

La salida de Puente se produce en un momento en que el Ministerio de Transportes acumula un largo historial de averías, cortes y retrasos en Renfe, Rodalies y Adif, que han alimentado la crítica de la oposición y el malestar ciudadano. El Gobierno opta ahora por una renovación de cara que le permita presentarse ante los votantes con un equipo renovado antes de la cita electoral.

Sánchez subrayó en su intervención los méritos de Puente al frente del ministerio, en un intento de cerrar el episodio sin reconocer los problemas de gestión que han rodeado a la cartera durante su mandato. El nuevo titular, Cuerpo, asume Transportes en plena campaña y con el foco mediático puesto en el estado de la red ferroviaria.