Carlos Cuerpo tardó menos de diez horas en ejecutar su primera decisión al frente del Ministerio de Transportes: forzar la salida de Luis Pedro Marco como presidente de Adif. El cese se produce un día después de que Óscar Puente presentara su dimisión como ministro y una semana tras el accidente ferroviario de Urda, en Toledo, que tensó al máximo la situación del sector.

El movimiento sitúa a dos dimisiones en menos de veinticuatro horas: la del propio Puente y la del responsable del operador de infraestructuras ferroviarias. Desde La Moncloa se percibía que la única vía para contener el deterioro de imagen del Ejecutivo ante la opinión pública era ofrecer señales concretas de cambio en la gestión ferroviaria, y no solo declaraciones.

Un perfil técnico para sustituir a Marco

Según las fuentes consultadas por El Español, el candidato con más opciones para asumir la presidencia de Adif es Ángel García de la Bandera, actual director general de Operaciones y Explotación del operador. García de la Bandera es el responsable directo de los centros de control de Adif, los mismos que el propio Puente señaló públicamente tras el accidente de Urda y que están en el foco de la investigación sobre lo ocurrido. Su conocimiento interno de los protocolos y del plan de acción vigente lo convierten, según las mismas fuentes, en una solución rápida y de continuidad operativa.

El perfil de un técnico contrasta con el de Marco, cuya gestión generó fricciones con la plantilla, y con el modelo de dirección que Puente había implantado en Adif y Renfe rodeándose de equipos de confianza política. Sindicatos del sector y partidos de la oposición llevaban semanas reclamando cambios en la cúpula del operador.

El cálculo electoral de un nombramiento acelerado

El relevo en Adif no puede desligarse del calendario. Las elecciones generales del 29 de noviembre están a tres semanas y las encuestas no son favorables para el PSOE. Cuerpo llega al Ministerio de Transportes sin abandonar la cartera de Economía, con el argumento de que España registra un crecimiento superior al del resto de socios europeos, un dato que Pedro Sánchez ya ha anunciado que pondrá en valor en campaña.

El propio Sánchez, al anunciar el nombramiento de Cuerpo, destacó su «talante» y su «capacidad de gestión», atributos que contrastan deliberadamente con el estilo confrontacional que caracterizó a Puente durante su etapa en Transportes. El vicepresidente concedió una entrevista a TVE pocas horas después de su designación para fijar su posición pública ante la crisis ferroviaria.

El accidente de Urda se suma al de Adamuz, ocurrido semanas antes, como los dos episodios más graves de una crisis que ha puesto en evidencia las deficiencias de la red ferroviaria española y la gestión del organismo responsable de su infraestructura. La concatenación de ambos siniestros y las sucesivas polémicas con sindicatos y trabajadores del sector acabaron por hacer insostenible la posición de Puente y, por extensión, la de Marco al frente de Adif.