Una nueva oleada de amenazas de bomba sacudió este jueves la aviación europea: alrededor de treinta aeronaves recibieron alertas, tres de ellas procedentes de Madrid, lo que obligó a activar los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de situaciones en los aeropuertos y torres de control afectados.

No es un episodio aislado. Se trata de la tercera vez en una misma semana que múltiples aviones que operan en espacio aéreo europeo son objeto de amenazas coordinadas o simultáneas. La repetición del patrón ha puesto en alerta a las autoridades de seguridad aérea y a los cuerpos policiales de varios países, que investigan el origen y la autoría de los avisos.

Tres vuelos desde Madrid, entre los afectados

De los vuelos amenazados, al menos tres partían o estaban vinculados al aeropuerto de Madrid. En todos los casos se siguieron los procedimientos habituales ante este tipo de amenazas, que incluyen la revisión exhaustiva de las aeronaves, la coordinación con las fuerzas de seguridad en tierra y, según el momento del vuelo, la posibilidad de desviar la ruta o de evacuar el aparato tras el aterrizaje.

La naturaleza simultánea de las alertas y su repetición a lo largo de la semana apunta, según las informaciones disponibles, a una campaña organizada de amenazas falsas, aunque las investigaciones en curso no han permitido por el momento confirmar públicamente esa hipótesis ni identificar a los responsables.