Barcelona acogió este domingo una multitudinaria manifestación contra el proyecto de ampliación del aeropuerto de El Prat, convocada por la plataforma Zeroport con el apoyo de más de 210 entidades entre colectivos vecinales, sociales y ambientales, además de académicos, personalidades públicas y algunos partidos políticos. La imagen de la jornada la pusieron los agricultores del Baix Llobregat, que se sumaron a la marcha con sus tractores desde los campos directamente afectados por el proyecto.

La movilización refleja la amplitud del frente opositor a una infraestructura que el Gobierno central lleva años impulsando y que ha generado un rechazo transversal entre sectores muy distintos. La preocupación central de los manifestantes es el impacto sobre el delta del Llobregat, un espacio natural de alto valor ecológico que quedaría parcialmente comprometido por la expansión prevista de las pistas y terminales del aeropuerto.

Agricultores en primera línea

La participación de los agricultores del Baix Llobregat con tractores en pleno centro de Barcelona dotó a la protesta de una dimensión que va más allá del ecologismo urbano. Para estos pagesos, la ampliación supone una amenaza directa sobre tierras de cultivo con siglos de historia y sobre un modelo agrícola de proximidad difícilmente recuperable una vez ocupado el suelo. Su presencia subrayó que la oposición al proyecto no es exclusivamente ideológica, sino también económica y territorial.

Un respaldo político acotado a la izquierda

Entre las fuerzas políticas que secundaron la convocatoria figuran los Comuns, ERC y la CUP, lo que sitúa el apoyo institucional explícito en el espacio de la izquierda y el independentismo. Las principales formaciones de centroderecha y el gobierno de Pedro Sánchez, promotor del proyecto de ampliación a través de AENA, no se sumaron a la protesta. La ausencia de los grandes partidos mayoritarios indica que el debate sobre la ampliación del Prat sigue sin cerrarse políticamente, con posiciones divergentes también dentro del propio Govern de la Generalitat.

El aeropuerto de El Prat es el segundo en tráfico de España y uno de los grandes nodos del sur de Europa. El proyecto de ampliación, que contempla una tercera pista y la extensión de infraestructuras, lleva años en discusión y ha sufrido ya varios aplazamientos ante la presión ambiental y social acumulada. La manifestación de este domingo evidencia que esa presión no ha decaído.