La Embajada de España en Rabat ha puesto en marcha una campaña de comunicación en redes sociales dirigida a desactivar el efecto llamada que alimenta los cruces irregulares hacia Ceuta y Melilla. El mensaje central es claro: acceder ilegalmente a las ciudades autónomas no abre ninguna puerta al resto del territorio español ni a la Unión Europea. La iniciativa llega en un momento de especial tensión, con convocatorias circulando en plataformas digitales para un nuevo cruce masivo el próximo día 23, fecha que coincide con las elecciones en Marruecos.

A través de la cuenta oficial en X de la representación diplomática, y amplificada por los consulados españoles en el país magrebí, la campaña detalla el sistema de control que opera en ambas ciudades: una doble barrera que incluye el control fronterizo con Marruecos y un segundo filtro Schengen a la salida hacia la Península. Según los mensajes difundidos, nadie puede embarcar desde Ceuta o Melilla sin identificarse previamente ante la Policía Nacional.

La sentencia del Tribunal Supremo, usada para desmentir bulos

Uno de los ejes de la campaña es desmentir interpretaciones interesadas de una reciente resolución del Tribunal Supremo que, según la embajada, ha sido tergiversada en redes para alentar nuevas llegadas. Los mensajes institucionales precisan que dicha sentencia no modifica la Ley de Extranjería, no declara ilegal el rechazo en frontera y no impide el retorno de quienes accedan de forma irregular. La campaña, publicada también en francés para ampliar su alcance, conecta con un documento publicado ya el pasado 3 de agosto por el Ministerio de Asuntos Exteriores bajo el mismo argumento: combatir la desinformación que circula entre potenciales migrantes.

El detonante: el mayor cruce masivo registrado en Ceuta

El contexto inmediato de estas medidas es la crisis abierta el 30 de julio, cuando más de 70.000 personas intentaron acceder a Ceuta en lo que constituye el mayor episodio de cruce masivo registrado en la frontera de la ciudad autónoma. El detonante fueron bulos difundidos en redes sociales que prometían vías de regularización inexistentes. Aunque la mayoría de los migrantes retornó a Marruecos, miles de jóvenes permanecen aún en la ciudad. La crisis ha causado al menos 140 muertes, según organizaciones civiles, y ha generado una considerable tensión diplomática entre Madrid y Rabat.

Las convocatorias para este domingo 20 de julio frente a la embajada española en Rabat, que apuntaban a una posible protesta o un nuevo intento de cruce, finalmente no se materializaron. Sin embargo, las autoridades españolas mantienen la alerta ante el llamamiento para el día 23, que añade la variable política de las elecciones marroquíes como telón de fondo.