El centro penitenciario de Quatre Camins acumula dos muertes en menos de 72 horas. Un interno fue hallado sin vida durante el recuento de la madrugada del domingo por parte de los funcionarios del establecimiento, que dieron la voz de alarma de inmediato. Los equipos de emergencia desplazados hasta la prisión de La Roca del Vallès no pudieron reanimarlo. La causa del fallecimiento fue el suicidio.

El recluso había ingresado en Quatre Camins el pasado mes de abril y en el momento de su muerte se encontraba alojado provisionalmente en el módulo de ingresos, según confirmó la Consejería de Justicia y Calidad Democrática de la Generalitat. La administración penitenciaria no ha facilitado datos sobre la identidad del fallecido, alegando respeto a la familia y la necesidad de no comprometer la investigación abierta sobre las circunstancias exactas del óbito.

Tres días antes, un preso murió a manos de su compañero de celda

El suicidio del domingo no es el único fallecimiento que ha sacudido Quatre Camins en los últimos días. El jueves anterior murió otro recluso en circunstancias violentas: su compañero de celda fue detenido por los Mossos d'Esquadra como presunto responsable de la agresión que le costó la vida. Justicia indicó en ese caso que los dos internos no presentaban antecedentes de incompatibilidad entre sí, y que la autopsia debía determinar la causa exacta de la muerte. Ambos episodios están siendo investigados de forma paralela.

Una tasa de suicidios nueve veces superior a la de la población general

El nuevo fallecimiento reabre el debate sobre la eficacia real de los programas de prevención del suicidio en las cárceles catalanas. La Generalitat puso en marcha en 2021 un plan específico en este ámbito y ha desarrollado posteriormente protocolos de detección y seguimiento para los internos considerados en situación de riesgo. Sin embargo, la propia documentación del departamento de Justicia reconoce que la tasa de suicidios en los centros penitenciarios catalanes es nueve veces mayor que la registrada entre la población general.

La Consejería que dirige la política penitenciaria no ha aclarado si el interno fallecido este domingo estaba incluido en alguno de esos programas de seguimiento ni si existía un perfil de riesgo conocido. La falta de transparencia en este punto resulta difícil de justificar cuando se trata de evaluar si los recursos destinados a la prevención están llegando a quienes más los necesitan. Los responsables del centro sí confirmaron que se han activado los protocolos habituales y que los hechos han sido puestos en conocimiento de las autoridades judiciales competentes.