Claves
- Feijóo propone retirar la nacionalidad a condenados por delitos graves
- El PP reúne a 6.000 personas en Badalona para abrir la precampaña de 2027
- Cataluña es aritméticamente clave para que el PP pueda gobernar con mayoría
- La jornada coincidió con la Fiesta de la Rosa del PSC en Gavà con Sánchez e Illa
Alberto Núñez Feijóo eligió este domingo Badalona para dar el pistoletazo de salida a la precampaña del PP de cara a las elecciones municipales de 2027, convirtiendo el Parc del Centenari en escenario de una concentración que reunió a unas 6.000 personas. El acto fue también, sin disimulo, una declaración de intenciones sobre el papel que el PP quiere jugar en Cataluña de cara al próximo ciclo electoral.
El hilo conductor del discurso fue la política migratoria, impulsada a la actualidad por la crisis de Ceuta. Feijóo anunció una revisión en profundidad de los criterios de concesión y pérdida de la nacionalidad española, con una promesa que resumió sin ambages: quien haya obtenido la nacionalidad y sea condenado por pertenecer a una banda criminal, por asesinato o por agresión sexual deberá perderla. «Si a alguien le molesta, que me lo explique», desafió el presidente popular ante un auditorio que respondió con aplausos.
Más allá de esa medida concreta, Feijóo dibujó un modelo de inmigración basado en la regularidad y el cumplimiento de obligaciones. Defendió que entrar a España de forma irregular no puede resultar más sencillo que hacerlo con un contrato de trabajo, y apeló directamente a «todos los hispanos» y a quienes vengan a trabajar, garantizándoles los mismos derechos y deberes que a cualquier ciudadano español. El mensaje, dirigido a la vez al electorado catalán y al nacional, buscó tender un puente entre la firmeza ante la irregularidad y la apertura hacia la inmigración ordenada.
Cataluña como condición necesaria para La Moncloa
El trasfondo estratégico del acto fue tan relevante como el contenido del discurso. El PP reconoce internamente que sin una mejora sustancial en Cataluña sus posibilidades de gobernar con mayoría se reducen de forma considerable. Las últimas generales lo certifican con datos: el PSOE obtuvo 19 escaños en la comunidad con el 34,5% de los votos, frente a los 6 del PP con el 13,3%. Esa diferencia de 13 diputados compensó en buena parte la ventaja de 16 escaños que Feijóo logró en el conjunto del país.
La dirección del partido quiere trasladar a otras ciudades catalanas el modelo electoral que Xavier García Albiol ha aplicado en Badalona, donde el PP ha demostrado que puede competir con garantías en territorio históricamente hostil. Fuentes populares subrayan que Cataluña será «prioritaria» tanto en las municipales como en las próximas generales.
En su intervención, Feijóo también lanzó un dardo directo a Salvador Illa, al que calificó de «cambio bluf» que, según él, solo ha perpetuado en el poder a los mismos partidos que gobernaban antes en la Generalitat. La retórica de la renovación que el PP intenta capitalizar a nivel nacional tiene en Cataluña uno de sus frentes más difíciles, pero también, a juicio de los populares, uno de los más rentables si consigue acortar distancias.
El PSC, en paralelo en Gavà
La jornada tuvo la particularidad de celebrarse de forma simultánea a la Fiesta de la Rosa del PSC en Gavà, donde Pedro Sánchez e Illa compartieron escenario ante sus propias bases. La coincidencia no fue casual: desde el PP se interpretó como una oportunidad para medir fuerzas de forma simbólica, y fuentes del partido presumieron de no rehuir la comparación. La asistencia en Badalona, notablemente alta para los estándares históricos del PP en Cataluña, reforzó ese relato interno.
Feijóo no mencionó a José Luis Rodríguez Zapatero por su cargo, pero sí hizo referencia irónica a alguien que «sigue buscando sin encontrar el origen de las joyas», en alusión a la polémica sobre los regalos a la pareja del expresidente. La ironía arrancó risas entre los asistentes y sirvió para ilustrar la estrategia del PP de vincular al PSOE actual con los gobiernos socialistas anteriores.
El acto de Badalona forma parte de una gira autonómica que Feijóo inició a finales de agosto en Pontevedra junto al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y el expresidente Mariano Rajoy, y que continuó en Andalucía acompañando a Juanma Moreno.
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