Salvador Illa aprovechó este lunes el segundo aniversario de su llegada a la presidencia de la Generalitat para presentar su hoja de ruta para la próxima década. El anuncio más concreto fue el del Plan Actualiza Clima, dotado con 2.558 millones de euros, que tiene como objetivo climatizar la totalidad de los centros educativos públicos y las residencias de mayores de titularidad autonómica antes del inicio del curso 2030-2031. El Govern prevé aprobar el plan formalmente este martes.

El plan afecta a 2.530 centros educativos y 51 residencias públicas en toda Catalunya. Illa justificó la urgencia de la medida señalando que el parque escolar está muy envejecido: uno de cada cuatro centros se construyó antes de 1965, lo que los convierte en estructuras especialmente vulnerables tanto al calor extremo en verano como a la ineficiencia energética durante el resto del año. El presidente lo encuadró dentro de las políticas de adaptación al cambio climático, uno de los tres grandes ejes —junto a la transformación tecnológica y el reto demográfico— que articulan su discurso estratégico.

Educación: grandes ambiciones y una realidad complicada

Más allá de la inversión en infraestructuras, Illa también se comprometió a abrir un debate educativo de fondo con todos los grupos políticos y la sociedad civil, con el objetivo de fijar un rumbo compartido para el sistema escolar catalán. Entre los compromisos concretos, mencionó alcanzar el 6% de inversión pública en educación, un umbral que ya fijó la ley educativa aprobada por el Parlament en 2009 y que Catalunya no ha logrado cumplir en todos estos años. El Consejo de Educación de Catalunya será el organismo encargado de articular ese proceso.

El contexto en el que llega este llamamiento a la «excelencia» educativa no es precisamente cómodo para el Govern. El sistema escolar catalán arrastra tensiones sindicales con huelgas de docentes, un malestar creciente entre las familias y las consecuencias del escándalo de los resultados PISA. A eso se suma el incumplimiento de sentencias judiciales sobre el modelo lingüístico en las aulas, un asunto que el president no abordó en su intervención.

Un observatorio para controlar la inteligencia artificial en el trabajo

El tercer gran anuncio del día fue la creación del Observatori Català d'IA i Mercat de Treball, junto con un registro de sistemas algorítmicos que deberá documentar dónde, cómo y con qué finalidad se utilizan herramientas de inteligencia artificial en el ámbito laboral. El objetivo declarado es garantizar que ninguna decisión con impacto sobre los trabajadores pueda adoptarse de forma completamente automatizada, sin supervisión humana. El registro también se aprobará en el Consell Executiu de este martes.

En el plano político, Illa defendió que Catalunya se encuentra «más unida» que cuando tomó posesión en 2024 y se mostró «satisfecho» con la gestión de estos dos años. Sin embargo, eludió referirse a las encuestas, que apuntan a que el PSC perdería escaños si hoy se celebrasen elecciones al Parlament, un desgaste que acompaña habitualmente a cualquier gobierno en el ejercicio del poder.