El comisario Ferran López, de 59 años, se convierte por segunda vez en el máximo responsable operativo de los Mossos d'Esquadra. Su nombramiento como director general del cuerpo llega tras la dimisión del mayor Josep Lluis Trapero, a quien ya tuvo que sustituir en 2017 cuando la aplicación del artículo 155 de la Constitución supuso la intervención de la Generalitat por parte del Gobierno de Mariano Rajoy. El entonces ministro del Interior Juan Ignacio Zoido fue quien lo designó en aquel momento.

López nació en Madrid en 1966 y se crió en Santa Coloma de Gramenet. Ingresó en los Mossos en 1989, lo que le convierte en uno de los policías catalanes con mayor antigüedad en el cuerpo. Su trayectoria abarca desde la escolta personal del exconseller de Interior Xavier Pomés hasta formar parte de la primera promoción del Grupo Especial Operativo (GEI), pasando por la jefatura de comisarías como la de L'Hospitalet de Llobregat —que él mismo puso en marcha— y la dirección de la Región Policial Metropolitana Sur.

El hombre que salvó a Trapero en la Audiencia Nacional

Paradójicamente, López es en buena medida responsable de que Trapero saliera absuelto del juicio celebrado en la Audiencia Nacional a principios de 2020. Actuando como testigo de la defensa, su declaración fue decisiva: asumió como propias las decisiones operativas tomadas por la jefatura policial durante septiembre y octubre de 2017, respaldó la versión de Trapero sobre las reuniones previas al 1 de octubre en las que la cúpula de los Mossos advirtió al Gobierno del riesgo de desórdenes públicos, y defendió el dispositivo desplegado aquel día y la voluntad de colaboración con el resto de fuerzas de seguridad del Estado.

Su etapa al frente del cuerpo durante el 155 fue recibida sin fricciones internas. Los mandos lo percibieron como una figura de continuidad institucional, no como un elemento ajeno impuesto desde Madrid, lo que facilitó la transición. Cuando el Govern quedó restituido con la investidura de Quim Torra en 2018, López presentó su renuncia con discreción. El conseller de Interior de entonces, Miquel Buch, la aceptó, y el comisario Miquel Esquius lo relevó poco después.

Un paréntesis en el Barça y el regreso a la primera línea

Entre 2021 y 2022 López vivió un breve pero llamativo episodio fuera de la función pública: Joan Laporta lo fichó como director de operaciones y seguridad del FC Barcelona tras su regreso a la presidencia del club. Desde 2023 había vuelto a los Mossos, esta vez al frente de la delegación del cuerpo en Madrid, y formaba parte de la Jefatura cuando se ha producido su nuevo nombramiento.

Su formación académica combina el ámbito policial con la gestión pública: es titulado en Ciencias de la Educación por la UAB, cursó el Executive Master in Public Administration de ESADE entre 2017 y 2019, completó programas de dirección en seguridad pública en la Universidad Ortega y Gasset y en la Escola d'Administració Pública de Catalunya, y este mismo 2025 finalizó el Curso de Defensa Nacional del CESEDEN.