Claves
- Los demócratas se hacen con la Cámara de Representantes con unos 244 escaños previstos
- El cambio entra en vigor el 3 de enero de 2027, cuando se constituye la nueva legislatura
- Trump mantiene el veto presidencial pese a perder el control del Congreso
- El control del Senado sigue sin resolverse con varias contiendas abiertas
El Partido Demócrata recuperó este martes el control de la Cámara de Representantes de Estados Unidos según las proyecciones de las principales cadenas de televisión, que le atribuyen alrededor de 244 escaños, frente a los 218 que marcan la mayoría. El resultado pone fin al dominio republicano en ambas cámaras del Congreso, que había dado a Donald Trump margen para impulsar su agenda legislativa desde su retorno a la Casa Blanca en enero de 2025.
La nueva composición de la Cámara no tomará efecto hasta el 3 de enero de 2027, cuando se constituya la nueva legislatura. A partir de ese momento, los demócratas asumirán la presidencia de los comités parlamentarios, podrán convocar audiencias e iniciar investigaciones sobre la Administración Trump, y contarán con mayor capacidad de negociación en la aprobación de los presupuestos federales. Trump, en todo caso, conserva íntegras sus atribuciones ejecutivas y el poder de veto, con lo que el impacto legislativo del cambio dependerá en buena medida de la cohesión interna del partido ganador entre sus alas moderada y progresista.
Hakeem Jeffries, en la puerta de la historia
El beneficiario inmediato del giro en la Cámara Baja es Hakeem Jeffries, líder de la minoría demócrata desde 2023, cuando ya se convirtió en el primer afroamericano en dirigir uno de los dos grandes partidos en cualquiera de las cámaras del Congreso. Si obtiene el respaldo de la nueva mayoría, el congresista neoyorquino de 56 años se convertiría en el primer presidente negro de la Cámara de Representantes de la historia del país. Jeffries acaba de conseguir su octavo mandato consecutivo por su distrito de Nueva York.
Avance demócrata también en el Senado
La disputa por el control del Senado no quedó resuelta en la noche electoral, pero los demócratas sumaron victorias significativas. En Carolina del Norte, el exgobernador Roy Cooper, que gobernó el estado durante dos mandatos, arrebató a los republicanos un escaño en un territorio donde Trump se impuso en las tres últimas elecciones presidenciales. En Carolina del Sur, la demócrata Annie Andrews derrotó a la senadora republicana Darline Graham, poniendo fin a casi tres décadas de control conservador sobre ese escaño, en un estado donde Trump había ganado por cerca de 18 puntos en 2024.
Con esas dos victorias, los demócratas consiguieron dos de los cuatro escaños adicionales que necesitan para recuperar la mayoría en la Cámara Alta. La oposición también consolidó posiciones al revalidar los escaños de Georgia, con la reelección de Jon Ossoff, y Nuevo Hampshire, donde Chris Pappas superó al republicano John Sununu. La mayoría del Senado seguía pendiente en las horas siguientes al cierre de los colegios, con contiendas abiertas en Texas, Ohio, Maine, Michigan, Iowa y Kansas.
En Texas, el demócrata James Talarico intentaba arrebatar a los republicanos un feudo que el partido conserva desde hace décadas, en pugna con el fiscal general Ken Paxton, respaldado explícitamente por Trump. En Michigan, el candidato demócrata Abdul El-Sayed medía fuerzas en otra de las batallas más seguidas de la jornada.
Esta información se ha elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial a partir de fuentes informativas contrastables, bajo la responsabilidad editorial de El Riu.


