Claves
- Abascal se niega a pedir confianza en el AVE mientras no se conozca el estado real de la red
- Propone una auditoría completa de las infraestructuras ferroviarias como primera medida de Gobierno
- Denuncia la colocación de personal sin formación técnica en Adif bajo los gobiernos de Ábalos y Puente
- Marca distancias con Feijóo, que sí dijo que viajaría en alta velocidad por responsabilidad
Santiago Abascal ha afirmado que, a diferencia de Alberto Núñez Feijóo, no estaría dispuesto a declarar públicamente que subiría al AVE en este momento, porque hacerlo sería transmitir una confianza que, a su juicio, la red ferroviaria española no ha ganado. El líder de Vox lo dijo en una entrevista en Onda Cero en la que también detalló las medidas que aplicaría si llegara al Gobierno.
Feijóo había asegurado el día anterior que viajaría «por responsabilidad» en alta velocidad, en un gesto interpretado como de apoyo al sistema. Abascal utilizó el mismo término para argumentar lo contrario: precisamente por responsabilidad, dijo, no puede pedir a los ciudadanos que confíen en un servicio cuyo estado real desconoce. «No tengo los datos de lo que está ocurriendo», reconoció, y añadió que comprometerse a mejorar las cosas si accede al poder es lo máximo que puede prometer hoy. Para ilustrar su posición, recurrió a la imagen del baño de Manuel Fraga en Palomares en 1966: «Si el señor Feijóo quiere bañarse en Palomares, pues él sabrá. Yo prefiero optar por la prudencia».
Auditoría completa e investigación de los accidentes recientes
En el plano propositivo, Abascal concretó que su primera decisión al frente del Gobierno sería ordenar una auditoría integral de las infraestructuras ferroviarias para cuantificar la inversión acumulada que necesitan. Señaló que esa revisión debería aclarar por qué se produjeron los accidentes de Adamuz y de Urda, cuyos orígenes, afirmó, siguen sin estar suficientemente explicados.
El líder de Vox también apuntó a un problema de gestión de personal en Adif. Denunció que se han colocado en puestos técnicos personas sin la formación requerida, y trazó una línea de responsabilidad que, según él, arranca antes del actual ministro de Transportes, Óscar Puente: «Antes de Puente estaba Ábalos, y en Adif estaba Koldo, y en las contratas estaban las señoritas de compañía», afirmó, calificando el conjunto de situación como «verdaderamente dantesca».
Esta información se ha elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial a partir de fuentes informativas contrastables, bajo la responsabilidad editorial de El Riu.


