Siete vuelos comerciales con destino o tránsito en distintos países europeos —uno de ellos con destino a España— recibieron el mismo día amenazas de bomba que resultaron ser falsas. Los avisos obligaron a activar protocolos de emergencia en los aeropuertos afectados, con revisiones exhaustivas de aeronaves y pasajeros que provocaron retrasos y alteraciones en la operativa normal.

Las alertas se produjeron un día después de que una serie de ataques informáticos causara pérdidas millonarias a cadenas de supermercados en varios países europeos, aunque por el momento no se ha confirmado ninguna relación directa entre ambos episodios. La coincidencia temporal ha llevado a las autoridades de seguridad a no descartar ninguna hipótesis mientras continúan las investigaciones.

Protocolos activados y vuelo con destino a España

Entre los siete vuelos afectados figuraba uno con destino a territorio español. En todos los casos, los equipos de seguridad aeroportuaria aplicaron los procedimientos estándar ante este tipo de amenazas: aterrizaje o desvío de las aeronaves, evacuación de pasajeros y revisión minuciosa de los aparatos. Ninguna de las alertas se confirmó como real.

Las amenazas falsas de bomba a aeronaves generan, más allá del riesgo inmediato, un coste operativo considerable: movilización de equipos especializados, retrasos en cadena y perturbación de la actividad en las terminales implicadas. Las fuerzas de seguridad de los países afectados han abierto investigaciones para identificar el origen de los avisos.