La patronal catalana Pimec ha reclamado este martes una respuesta contundente de las instituciones frente a los disturbios que han afectado al comercio, y ha exigido que se articulen mecanismos de indemnización inmediata para los establecimientos perjudicados. La doble demanda se produjo en el marco de la presentación del Anuario de la Pyme Catalana, el informe anual de referencia sobre el estado del tejido empresarial de pequeñas y medianas empresas en Catalunya.

Según los datos del anuario, el valor añadido bruto (VAB) de las pymes catalanas creció un 4,5% en términos reales durante el último ejercicio analizado, una cifra que la propia organización califica de positiva pero insuficiente para revertir una tendencia preocupante: el peso relativo de las pymes en el conjunto de la economía catalana es, a juicio de Pimec, «decisivo, pero decreciente». Es decir, el sector sigue siendo el vertebrador fundamental del tejido productivo catalán, pero va perdiendo cuota frente a empresas de mayor tamaño o frente a otros agentes económicos.

Disturbios y comercio: la patronal reclama acción institucional

La exigencia de contundencia ante los aldarulls —los incidentes que en los últimos tiempos han causado daños materiales en zonas comerciales— refleja la frustración acumulada entre los pequeños empresarios. Pimec no solo pide que las fuerzas de orden actúen con mayor determinación para proteger los locales, sino que demanda que la Administración establezca un sistema ágil de rescarcimiento económico para quienes han sufrido destrozos. La patronal considera que la respuesta institucional hasta ahora ha sido insuficiente y demasiado lenta para un colectivo que, por su tamaño, carece del colchón financiero con el que cuentan las grandes empresas para absorber pérdidas extraordinarias.

El anuario constata que las pymes —definidas como empresas de menos de 250 trabajadores— representan la inmensa mayoría del tejido empresarial catalán y son responsables de una parte muy significativa del empleo y de la actividad económica de Catalunya. Pese al crecimiento registrado en el VAB, la organización alerta de que ese protagonismo estructural no se traduce en condiciones de financiación, fiscalidad ni acceso a contratos públicos equiparables a las ventajas de las que disponen las grandes corporaciones.