Un interno del centro penitenciario Brians 2, situado en Sant Esteve Sesrovires, falleció este martes tras quitarse la vida en su celda, ubicada en un módulo ordinario de la prisión. Fue su propio compañero de celda quien dio la voz de alarma a los funcionarios al percatarse de que el hombre no presentaba signos de vida, según confirmó el Departament de Justícia de la Generalitat.

Se trata del octavo suicidio registrado en las prisiones catalanas durante el presente año, según informó Nació Digital. La cifra sitúa el fenómeno de la conducta suicida en el entorno penitenciario como una realidad recurrente que las autoridades competentes deben afrontar con medidas concretas de prevención y acompañamiento psicológico a los internos.

Brians 2 es uno de los centros penitenciarios de mayor capacidad de Catalunya, ubicado en la comarca del Baix Llobregat. Los módulos ordinarios, donde ocurrió el hecho, albergan a la población reclusa general, sin separaciones por perfiles especiales de riesgo.