Santiago Abascal ha acusado este jueves al Gobierno de Pedro Sánchez de estar detrás de los incidentes violentos registrados el miércoles en La Coruña y Avilés tras sendos actos de precampaña de Vox. En declaraciones a la prensa en Burgos, el presidente del partido vinculó los disturbios con lo que describió como una «estrategia planificada y deliberada» orquestada desde la Moncloa para silenciar a la formación.

Abascal expresó su convencimiento de que ningún miembro del Ejecutivo ni del PSOE condenará los hechos, y calificó a los responsables de la violencia como «milicias» al servicio del Gobierno. A su juicio, el objetivo sería impedir que Vox exponga su programa en la campaña: bajadas fiscales, desregulación, rechazo a la agenda climática y de género, y críticas a lo que denomina la «corrupción» del Ejecutivo.

Negociaciones con el PP para las listas al Senado

En ese mismo comparecencia, Abascal fue preguntado por las conversaciones con el PP de cara a posibles listas conjuntas al Senado en las próximas elecciones generales. El líder de Vox no quiso revelar el estado concreto de las negociaciones, aunque las definió como «muy serias y muy importantes» y subrayó que responden a la necesidad de articular una alternativa al bloque que identificó como «socialista» y «comunista».

Abascal garantizó que su partido aportará todo lo que esté en su mano para que el resultado electoral suponga «un cambio total» en España, y no solo en el Congreso de los Diputados, en alusión implícita a la importancia de la cámara territorial.