Claves
- El tribunal condena al acusado a prisión permanente revisable por el asesinato de su expareja en Girona en julio de 2023
- El jurado declaró probado que esperó oculto, la dejó inconsciente con una maniobra de artes marciales y la estranguló al despertar
- La condena suma también 9 años por agresión sexual y 3 años por robo con violencia
- La familia recibirá una indemnización de 339.000 euros por responsabilidad civil
La Audiencia de Girona ha dictado una condena de prisión permanente revisable contra el hombre que mató a su expareja, Carla Fernández, de 26 años, en julio de 2023. La sentencia asume íntegramente el veredicto del jurado popular, que lo consideró culpable de tres delitos: asesinato, agresión sexual y robo con violencia.
Según los hechos declarados probados por el jurado, el acusado esperó oculto en el rellano del edificio donde vivía la víctima. Al regresar ella del trabajo, la abordó y la dejó inconsciente mediante una maniobra de artes marciales. Acto seguido, la desnudó y le realizó tocamientos. Cuando la mujer comenzó a recuperar la consciencia, el agresor la estranguló. Antes de abandonar el domicilio, se apoderó de dos tarjetas de crédito de la víctima.
Nueve años más por la agresión sexual y una indemnización de 339.000 euros
Además de la prisión permanente revisable por el asesinato, el tribunal impone al condenado una pena de nueve años de prisión por la agresión sexual y tres años más por el robo con violencia. El acusado también tiene prohibido acercarse a menos de 500 metros de la madre de la víctima ni comunicarse con ella durante un período de diez años.
En concepto de responsabilidad civil, la sentencia fija una indemnización total de 339.000 euros, distribuida entre los familiares más directos: 200.000 euros para la madre de Carla Fernández, 130.000 para su padre y 9.000 para quien era su pareja sentimental en el momento de los hechos.
Esta información se ha elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial a partir de fuentes informativas contrastables, bajo la responsabilidad editorial de El Riu.