Claves
- Los Mossos cuentan 34 bandas latinas violentas activas en Catalunya
- Unos 400 jóvenes vinculados a estas organizaciones solo en Barcelona
- El asesinato de un menor en el parque de la Pegaso detonó la respuesta policial
- El Plan Proa combina prevención, coordinación policial e investigación penal
Los Mossos d'Esquadra tienen actualmente identificados 34 grupos violentos de bandas latinas en activo en Catalunya. Entre las más presentes figuran los Trinitarios, Barrio 18, los 300, los Latin Kings, los PGS, los Lobos y la Mara Salvatrucha. La mayor concentración se localiza en Barcelona y su área metropolitana, aunque la policía ha constatado ramificaciones en Tarragona, Girona y Lleida.
El resurgimiento de este fenómeno quedó en evidencia el pasado 2 de julio, cuando cuatro encapuchados dispararon contra un joven de 15 años de origen colombiano en el parque de la Pegaso, en el distrito barcelonés de Sant Andreu. El menor, que llevaba apenas siete meses residiendo en Catalunya, murió en el acto. El crimen fue atribuido al entorno de las bandas latinas y aceleró la respuesta institucional.
Un fenómeno que mutó: más multicultural y con liderazgos cambiantes
Los primeros indicios del repunte se detectaron ya en 2024, con episodios violentos durante los fines de semana protagonizados principalmente por jóvenes españoles de origen latinoamericano, involucrados en peleas con machetes y armas blancas. La policía catalana calcula que en la ciudad de Barcelona hay alrededor de 400 jóvenes vinculados a alguna de estas organizaciones.
Respecto al ciclo anterior —especialmente intenso entre 2000 y 2015—, los Mossos describen un cambio estructural. Las bandas actuales son más heterogéneas en cuanto a origen, cuentan con liderazgos más flexibles y sus vínculos internos están menos formalizados. Aun así, mantienen rasgos clásicos del fenómeno: control del territorio, lealtad al grupo y actividad delictiva centrada en el tráfico de drogas y los robos violentos.
Un ejemplo de la capacidad operativa de estos grupos fue desarticulado en mayo de este año: los Mossos y la Guardia Urbana de Barcelona desmantelaron una célula de los 300 formada por 18 jóvenes, seis de ellos menores de edad, a quienes se atribuyen robos violentos con cuchillos y machetes, tráfico de drogas y un intento de homicidio.
El Plan Proa: detección temprana y coordinación policial
Para responder a esta realidad, los Mossos han diseñado el Plan Proa, una estrategia de doble vertiente: prevenir la aparición de nuevas pandillas y desmantelar las estructuras ya existentes. El plan contempla la coordinación con los distintos cuerpos policiales que operan en el territorio catalán, la recopilación y análisis sistemático de información para identificar a los miembros de cada organización y evaluar su impacto, y el despliegue de dispositivos e investigaciones orientados a reducir la capacidad operativa de los grupos.
Esta información se ha elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial a partir de fuentes informativas contrastables, bajo la responsabilidad editorial de El Riu.