Miriam Nogueras, candidata de Junts al Congreso en las elecciones del 29 de noviembre, ha fijado este sábado en Sant Cugat del Vallès una condición única para cualquier acuerdo postelecto­ral: que Catalunya obtenga la capacidad de recaudar la totalidad de sus impuestos y decidir sobre su destino, al igual que ya ocurre en el País Vasco con el concierto económico.

Nogueras abrió el acto de presentación de candidatos de la provincia de Barcelona cuestionando la desigualdad en la inversión estatal: según su planteamiento, el Gobierno central destina actualmente tres veces más recursos por habitante en Madrid que en Catalunya, una cifra que utilizó para justificar la exigencia de un modelo de financiación propio.

Crítica al empresariado que no comparten ERC ni PSC

La dirigente de Junts también aprovechó el acto para posicionarse al lado del empresariado catalán y alejarse de lo que calificó como el discurso de Pedro Sánchez y de la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau. Según Nogueras, ambos «señalan a quienes se están deslomando para tirar el país adelante», en referencia a agricultores, autónomos y propietarios de viviendas en alquiler, a quienes dijo que se tilda injustamente de terroristas ambientales, explotadores y especuladores.

Respecto a ERC y el PSC, Nogueras los situó en un mismo espacio político al que describió como cómodo con el statu quo: a su juicio, ambas formaciones aceptan que sean otros —en Madrid— quienes acaben tomando las decisiones que afectan a Catalunya. Junts, insistió, es la única formación de «estricta obediencia catalana».

El balance de la legislatura como aval de campaña

La cabeza de lista reivindicó la labor de los siete diputados y los cuatro senadores de Junts durante la legislatura que ahora concluye, presentándolos como los únicos representantes catalanes en las cámaras que, según su valoración, «han vuelto a casa con el trabajo hecho» tras tres años en Madrid. Nogueras también describió esta campaña como la «más españolizada» que recuerda, en alusión al protagonismo que, a su entender, tiene el debate nacional por encima de las cuestiones específicas catalanas.