Claves
- 3.200 migrantes llegaron a El Hierro en los primeros cinco días de noviembre
- El hospital ha convertido el salón de actos en zona de Urgencias con diez camas
- 15 migrantes ingresados representan casi la mitad de la hospitalización del centro
- La dirección reclama un hospital de campaña en La Restinga para descargar al hospital
El Hospital Nuestra Señora de los Reyes, en El Hierro, ha convertido su salón de actos en una extensión provisional del área de Urgencias para hacer frente a la presión asistencial generada por la llegada de embarcaciones con migrantes. En los primeros cinco días de noviembre arribaron a la isla aproximadamente 3.200 personas, según datos de la propia gerente del centro, Jessica Acosta, quien califica la situación del hospital de «totalmente saturada».
En estos momentos, 15 migrantes permanecen ingresados en el hospital, lo que representa cerca de la mitad de las camas de hospitalización actualmente ocupadas. La habilitación del salón de actos permite sumar diez plazas adicionales a la capacidad ordinaria de Urgencias, una medida que la dirección considera insuficiente si el ritmo de llegadas se mantiene.
Personal en el límite y petición de un hospital de campaña
Acosta ha reconocido que, por ahora, el personal no ha tenido que doblar turnos, pero ha advertido de que el riesgo de falta de efectivos es real si las embarcaciones no cesan. A esa presión directa sobre el hospital se añade la que se ejerce sobre los recursos de acogida: algunos pacientes ya estabilizados prolongan su ingreso porque no hay otro lugar adecuado al que derivarlos.
La dirección del hospital ha reclamado al Estado y a la Unión Europea un refuerzo sanitario en el propio puerto de La Restinga, y ha propuesto instalar un hospital de campaña en ese punto de llegada para que la atención inicial no recaiga sobre la infraestructura insular. En la actualidad, tanto en ese puerto como en el CATE de San Andrés, la asistencia corre a cargo del denominado equipo pateras del Servicio Canario de Salud, formado por médicos y enfermeras que deben desplazarse desde el propio hospital para realizar curas —entre ellas, las del llamado pie patera— que, por sencillas que sean, movilizan recursos del centro.
Acosta ha subrayado que, de momento, la atención a la población residente de El Hierro no se ha visto comprometida gracias al refuerzo de plantillas y al esfuerzo del personal. Sin embargo, ha dejado claro que el hospital, con una capacidad estructuralmente limitada por tratarse de un centro insular pequeño, no podrá sostener indefinidamente este nivel de demanda si las llegadas continúan al ritmo registrado durante esta primera semana de noviembre.
Esta información se ha elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial a partir de fuentes informativas contrastables, bajo la responsabilidad editorial de El Riu.