Marga Prohens afrontará un segundo ejercicio consecutivo sin presupuestos propios en Baleares. La presidenta del Govern ha decidido congelar las negociaciones con Vox y aplazar cualquier contacto sobre las cuentas hasta que hayan quedado atrás las elecciones autonómicas previstas para mayo, lo que hace inevitable una nueva prórroga de los presupuestos vigentes.

El vicepresident Antoni Costa confirmó la suspensión de los contactos, aunque sin entrar en detalles. Según Costa, la proximidad de la campaña electoral está condicionando las relaciones entre los dos partidos, lo que hace inviable avanzar en la negociación. El Consell de Govern había aprobado un techo de gasto de cerca de 7.200 millones de euros para el próximo año —cifra récord—, pero el documento nunca llegó a registrarse en el Parlament, de modo que ni siquiera se ha votado ese primer paso formal del proceso presupuestario.

Prohens evita que Vox use el presupuesto como palanca sobre la lengua

Detrás de la decisión hay un cálculo político claro: el PP balear no quiere verse arrastrado a un debate sobre política lingüística en plena precampaña. Prohens ya había advertido que no estaba dispuesta a vincular la aprobación de las cuentas a nuevas exigencias de Vox en materia de lengua, una línea roja que el partido de Santiago Abascal había intentado cruzar en la negociación fallida de los presupuestos de 2025. Al congelar ahora las conversaciones, el PP cierra esa vía antes de que se abra siquiera.

La paradoja es que, según la información disponible, el ambiente entre los dos socios era de relativa calma en las últimas semanas. La portavoz de Vox en Baleares, Manuela Cañadas, había señalado en varias ocasiones que el partido apostaba por la responsabilidad y que su prioridad era contribuir a la salida de Pedro Sánchez del Gobierno, llegando incluso a insinuar que podría apoyar los presupuestos para no generar más inestabilidad. Ha sido el PP quien ha preferido no dar a Vox ninguna oportunidad de plantear condiciones.

Seiscientos millones menos y medidas fiscales congeladas

La prórroga tiene un coste concreto: Prohens dispondrá de unos 600 millones de euros menos en las cuentas del próximo ejercicio. Para sortear esa limitación, el Govern prevé gobernar mediante modificaciones de crédito hasta que se celebren los comicios. Las rebajas fiscales para la compra de vivienda por parte de los jóvenes que Prohens había anunciado en el reciente debate de política general quedan también aplazadas como consecuencia de esta decisión.

La situación en Baleares conecta con una doctrina más amplia del PP nacional: Alberto Núñez Feijóo había establecido que sus presidentes autonómicos debían convocar elecciones anticipadas si no lograban aprobar presupuestos durante dos ejercicios seguidos, como ocurrió en Aragón y Extremadura. Sin embargo, ese mecanismo queda descartado aquí porque Baleares ya tiene fecha electoral fija en mayo y una convocatoria anticipada carecería de sentido práctico.