Donald Trump volvió este domingo a cargar públicamente contra el Gobierno de Pedro Sánchez a raíz de la crisis migratoria en Ceuta, calificando la situación de "muy triste" y afirmando que España carece de cualquier control sobre su frontera sur. El mensaje, publicado en sus redes sociales, supone la segunda embestida del mandatario estadounidense en menos de una semana contra el Ejecutivo español.

El pasado jueves, Trump ya había definido a España como un "país arruinado", y en los primeros días del cruce masivo de unos 80.000 migrantes desde Marruecos había atribuido la situación a las "leyes débiles" y a una "mala gestión" del Gobierno, añadiendo que las autoridades españolas "no sabían qué hacer" ante la llegada de tanta gente en tan poco tiempo.

La sentencia del Supremo, en el centro del debate

En aquellas primeras declaraciones, Trump aludió también a la lectura que algunos sectores hacen de una sentencia del Tribunal Supremo español de julio, según la cual estaría prohibido devolver a migrantes que alcancen la costa a nado. El propio Gobierno de Sánchez ha señalado esa interpretación como uno de los principales bulos que habrían alentado el cruce masivo, aunque la polémica jurídica en torno a las devoluciones en caliente sigue siendo un asunto no resuelto en el debate político interno.

La intervención de Trump en un asunto de política migratoria española resulta inusual en términos diplomáticos, aunque encaja con la estrategia comunicativa del presidente estadounidense de proyectar su agenda de control de fronteras más allá de las fronteras de EE.UU. El momento elegido —con España aún gestionando las consecuencias de una llegada sin precedentes— convierte sus palabras en un elemento adicional de presión sobre un Ejecutivo que ya acumula críticas internas por su gestión de la crisis.