Uno de los dos adolescentes detenidos esta semana por la presunta muerte de un hombre en Manresa durante la Festa Major del Bages cargaba con un historial judicial previo de extrema gravedad: el menor de 15 años había estado internado con carácter cautelar hasta pocas semanas antes del crimen por un caso de robo con violencia e intento de homicidio cometido el pasado mes de abril, según fuentes conocedoras del caso citadas por el ARA. En el momento de los hechos de esta semana, el joven se encontraba en libertad vigilada.

El segundo detenido, de 16 años, también acumula antecedentes previos, aunque la información disponible no detalla la naturaleza de esos cargos anteriores. Lo que sí queda claro es que ninguno de los dos casos anteriores guarda relación con el apuñalamiento mortal que ahora se les atribuye en el Bages.

Un menor en libertad vigilada mientras se investigaba otro caso violento

El elemento que más interrogantes plantea es la situación jurídica del menor de 15 años en el momento de los hechos. Tras haber permanecido internado como medida cautelar por el episodio de abril —que incluye cargos de intento de homicidio—, el joven recuperó la libertad y quedó bajo régimen de vigilancia. Es precisamente en ese intervalo cuando se habría producido el nuevo crimen que ahora se le imputa.

El sistema de justicia juvenil en España contempla el internamiento cautelar como medida excepcional y de duración limitada, lo que explica en términos legales la situación del menor. No obstante, el desenlace de esta semana reaviva el debate sobre la suficiencia de los mecanismos de seguimiento para jóvenes investigados por delitos de máxima gravedad, especialmente cuando se trata de reincidencia en conductas violentas.

El crimen de Manresa sacudió la Festa Major de la ciudad del Bages y dejó a un hombre muerto a causa de una agresión con arma blanca. La detención de los dos adolescentes se produjo en los días siguientes a los hechos. Al ser menores de edad, la causa se tramita en el ámbito de la jurisdicción de menores, con las limitaciones de publicidad y de penas que eso implica.