Alberto Núñez Feijóo ha anunciado que, si llega al Palacio de la Moncloa tras las elecciones del 29 de noviembre, abrirá un debate sobre la exigencia de que los progenitores tengan conocimiento cuando una hija menor de edad, de 16 o 17 años, decida interrumpir su embarazo. El líder del PP lo planteó en una entrevista en la Cadena Ser recogida por Europa Press.

Feijóo aclaró que su posición no implica vetar el derecho al aborto ni retirar garantías sanitarias: se comprometió a que las mujeres que decidan interrumpir un embarazo dispongan de «los mejores médicos y la mejor asistencia sanitaria», tanto en centros públicos como privados. Al mismo tiempo, señaló que no puede «obligar a un médico» a practicar un aborto, dejando así la objeción de conciencia fuera del debate.

El argumento de Feijóo: coherencia con otras restricciones para menores

El candidato popular recurrió a una comparación para sostener su tesis: si la legislación española exige autorización paterna para que una menor se haga un tatuaje y le prohíbe conducir un vehículo antes de los 18 años, resulta contradictorio —a su juicio— que esa misma menor pueda abortar sin que sus padres tengan ningún tipo de conocimiento. Consideró que una decisión de esas características, «vital, trascendente e irreversible», debería contar con el acompañamiento familiar, y aventuró que ese apoyo podría reducir el número de interrupciones del embarazo.

Con todo, Feijóo no concretó si la medida adoptaría la forma de una autorización paterna vinculante o simplemente de una notificación obligatoria. Se limitó a garantizar que planteará el asunto si gobierna, sin avanzar el rango ni el contenido exacto de la eventual reforma legislativa.

Reforma de la eutanasia, segundo frente abierto

En la misma entrevista, Feijóo confirmó que reformará la ley de eutanasia si accede a la presidencia del Gobierno. Dijo compartir el concepto de «muerte digna», pero consideró necesario modificar la norma vigente, aprobada durante la legislatura socialista. Tampoco en este caso detalló los puntos concretos que pretende cambiar.

Ambos anuncios sitúan al PP ante dos frentes de debate social de calado en la recta final de la campaña electoral, con unas elecciones generales convocadas para el próximo 29 de noviembre.