Seis de los catorce quirófanos del Hospital Universitario Arnau de Vilanova de Lleida permanecen cerrados desde la madrugada del viernes tras producirse una fuga de agua originada por los trabajos de ampliación del bloque quirúrgico. La incidencia ha obligado a suspender seis intervenciones no urgentes que estaban programadas para ese mismo día, la mayoría de la especialidad de traumatología.

Todos los quirófanos afectados se encuentran en la segunda planta del centro. El hospital ha reordenado la actividad trasladando las intervenciones posibles a las salas operativas de la tercera planta, con el objetivo de reducir al mínimo el impacto sobre los pacientes. Según ha comunicado el propio centro, la cirugía oncológica y la cirugía urgente mantienen su funcionamiento habitual, sin alteraciones.

El hospital ha informado de que las seis operaciones canceladas serán reprogramadas una vez quede resuelta la incidencia y se acredite que las condiciones técnicas son las adecuadas para operar con seguridad.

Obras que duplicarán la capacidad quirúrgica hasta 2028

La fuga se produce en el contexto de una ampliación que pretende llevar el número de quirófanos del Arnau de Vilanova de los actuales catorce a un total de veinticuatro. Las obras, que se prolongarán hasta finales de 2028, contemplan la apertura progresiva de nuevas salas a medida que queden disponibles.

Para sostener la actividad durante la ejecución de los trabajos, el hospital ya había anunciado en abril derivaciones de operaciones a otros centros: el Hospital Santa Maria —de titularidad pública— y las clínicas privadas Mi NovAliança y Perpetuo Socorro. Las intervenciones más complejas, como la cirugía robótica y la oncológica, se siguen realizando en el propio Arnau de Vilanova.