La línea de alta velocidad entre Lleida y Barcelona ha perdido 400 plazas diarias desde el lunes 21 de septiembre, cuando Renfe retiró los trenes Avlo de la serie 106 y los sustituyó por convoyes Avant de la serie 120 en doble composición con menor aforo. La medida, presentada por la operadora como temporal, carece de fecha de finalización, lo que ha llevado al Fòrum Secore —que integra a los principales agentes sociales y económicos de la demarcación de Lleida, entre ellos CCOO, UGT, PIMEC y FEMEL— a denunciar el deterioro del servicio y a reclamar soluciones urgentes.

La diferencia de capacidad entre los trenes retirados y los que los sustituyen explica el alcance del recorte. Cada Avlo disponía de 581 plazas; los Avant en doble composición suman 476, lo que supone una merma de más de cien plazas por trayecto. El impacto se concentra en las cuatro frecuencias de mayor demanda: las salidas de Lleida a Barcelona de las 7:05 h y las 19:23 h, y las de Barcelona a Lleida de las 18:05 h y las 20:30 h, coincidentes con las horas punta de trabajadores y estudiantes.

Viajeros sin billete y sin alternativa en tren convencional

Según el Fòrum Secore, la reducción de aforo deja a diario a un número significativo de pasajeros sin posibilidad de adquirir billete en esos servicios. La red convencional tampoco ofrece una salida: las líneas regionales R13 y R14 acumulan retrasos estructurales derivados de obras en curso y de demoras en cadena en la red sur. A ello se añade que el trayecto completo no puede realizarse íntegramente en tren; entre Les Borges Blanques y Picamoixons la conexión se cubre con autobús.

El problema no se reduce a la capacidad. El Fòrum recuerda que los trenes Avant que operan en la línea generan vibraciones en varios tramos de la alta velocidad, una anomalía que, según la organización, provoca inseguridad entre los pasajeros y que, como los retrasos de la red convencional, sigue sin resolverse.

Más frecuencias y conexiones con Zaragoza y Madrid, entre las exigencias

Las demandas del Fòrum Secore van más allá de recuperar las plazas perdidas. La plataforma reclama un incremento general de las frecuencias ferroviarias entre Lleida y Barcelona, así como una mejora de las conexiones con Zaragoza y Madrid que responda a las necesidades de movilidad y de desarrollo económico de las Terres de Lleida. A más largo plazo, la organización defiende la implantación del proyecto CATAV —Red Catalana de Alta Velocidad con Obligación de Servicio Público—, que el propio Fòrum presentó a la ciudadanía como la solución estructural al déficit de conectividad de la demarcación.