Pedro Sánchez ha remitido este sábado una carta formal a las instituciones europeas en la que reprocha a determinados estados miembros su falta de solidaridad ante la crisis migratoria que atraviesa Ceuta. En el escrito, cuyo contenido ha trascendido a los medios, el presidente del Gobierno califica de «egoísta» la postura adoptada por esos países frente a la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma, una situación que hasta el momento ha causado más de 60 fallecidos según los datos facilitados por el Ministerio del Interior.

La misiva supone un paso formal de Madrid para trasladar la presión al ámbito comunitario, reclamando una respuesta coordinada de la Unión Europea ante lo que el Ejecutivo central describe como un desafío que no puede resolverse en solitario desde el flanco sur del continente. Sánchez exige, según la información disponible, un mayor compromiso colectivo por parte de los socios europeos.

Más de 60 muertos: la dimensión humana de la crisis

La cifra de víctimas mortales, confirmada por Interior, otorga a esta crisis una gravedad que va más allá del debate político sobre reparto de responsabilidades. Más de sesenta personas han perdido la vida en el contexto de esta crisis en Ceuta, un dato que contrasta con la parálisis que Sánchez denuncia en parte de sus interlocutores europeos. La carta enviada a Bruselas busca, en ese sentido, convertir la tragedia humana en un argumento de presión diplomática para forzar una respuesta institucional a escala continental.